La Isla de La Reunión.

Cristina González Benítez. Fotos Iain Jacobs

Este artículo es fruto de nuestra estancia en la isla de la Reunión desde septiembre de 2002 hasta agosto de 2003 y está dividido en varias partes. La primera, que es la que ven a continuación, va a tratar de la situación geográfica, origen, clima, historia, fauna y flora de la isla. Advertimos que no somos especialistas pero sí muy curiosos en todos los campos de las ciencias y la vida de las gentes. Nos limitamos pues a nuestra experiencia en los temas citados. La continuación, que esperamos incluir próximamente,, tratará más bien de temas ligados a la etnología: población, lengua, religión, artesanía, fiestas, etc.

1. Situación geográfica.

La isla de La Reunión forma parte del archipiélago de las Mascareñas, junto con la isla de Mauricio (a 200 km al E.) y la de Rodrigues (mucho más alejada hacia el este), siendo la mayor de todas ellas. Está situada al SO del océano Índico, al este de Madagascar y al suroeste de Mauricio. Dista de Madagascar unos 700 km al O y de Francia, llamada aquí “Métropole” (metrópoli), unos 10000 km. en línea recta.

Está situada a 21º de latitud sur y 55º de longitud este, entre el ecuador y el trópico de Capricornio, a 300 km. al norte de ese trópico.

Tiene una forma casi elíptica y una superficie de 2512 km. cuadrados, es decir, 475 km. mayor que la isla de Tenerife. . Su perímetro es de 207 km.

De origen volcánico, su relieve es muy accidentado debido, fundamentalmente, a la conjugación de dos influencias: la erosión y el vulcanismo. Del total de costas de la isla sólo 30 km. corresponden a playas, principalmente en el sudoeste. Presenta una barrera de coral de unos 25 km., sobre todo en la costa oeste. En el mar hay que tener cuidado con las olas, con frecuencia altas, y con las corrientes, que van hacia alta mar. En las playas más frecuentadas hay información sobre las mismas y consejos en caso de que te veas arrastrado por alguna. No hay que bañarse más allá de la barrera de coral, territorio de tiburones, pero es todo un espectáculo hacerlo sobre los corales con unas gafas y un tubo cuidando, eso sí, de no dañarlos. Por eso no se aconseja llevar aletas. Ya hay zonas muy deterioradas.

En el centro de la isla hay tres picos de casi 3000 m., siendo el más alto (3070 m.) el “Piton des Neiges” (Pico de las Nieves). Están rodeados por tres calderas o cuencas profundas llamadas “cirques”. La isla tiene un relieve muy particular que proviene de la presencia de estos “cirques”, resultado de hundimientos gigantescos, con montañas escabrosas, crestas y aristas muy afiladas y ríos cortos y torrenciales. Los barrancos agrietan profundamente las montañas. Al sudeste se halla el “Piton de la Fournaise” (2631 m.), uno de los volcanes más activos del mundo.

2. Origen

La isla de La Reunión salió del fondo del océano Índico. Los primeros basamentos de la isla se formaron hace unos 67 millones de años, durante el último período de actividad de la dorsal de la Cuenca de las Mascareñas.

A la vez entra en actividad un punto caliente y da origen a un inmenso zócalo basáltico, formando el actual Deccan de la India. Mucho más tarde, debido a la lenta deriva de las placas tectónicas, este punto caliente va a perforar el fondo oceánico al este de Madagascar para formar, primero, la isla de Mauricio y después la de Reunión.

La Reunión emerge de las aguas hace entre dos millones y medio y tres millones de años.

El volcán primitivo y punto culminante de la isla, el piton des Neiges, cesó su actividad hace unos 12000 años. El hecho de haber vaciado su depósito magmático trajo consigo el hundimiento de su techo y el nacimiento de los tres circos o depresiones que lo rodean: Salazie, Cilaos y Mafate, limitados por impresionantes paredones. Sin embargo, antes de acabar su actividad ya habían ocurrido las primeras erupciones del actual piton de la Fournaise (pico del Horno) al sudeste.

Tanto el “piton des Neiges” como el “piton de la Fournaise” son volcanes de tipo hawaiano, produciendo fuentes de lava poco violentas. La fluidez de su magma permite a los gases salir fácilmente. La roca emitida es un basalto con numerosos cristales traslúcidos de olivina, de color verde botella. Sobre este material se desarrollan diversos tipos de suelos en función del relieve y el clima.

La isla se hunde más de 4000 m. bajo el nivel del mar y en el fondo del océano la circunferencia total del volcán es de 700 a 800 km.

El volcán de la Fournaise tiene una actividad volcánica intensa y erupciona, de media, una vez al año. Cada vez que eso ocurre, miles de personas se acercan con sus coches al punto desde donde es visible la erupción, formándose enormes colas en las carreteras. Hasta hace muy poco las autoridades no tomaban excesivas medidas restrictivas para evitar que la gente se acercara a las lenguas de lava y se formaban auténticas fiestas y “barbacoas” sobre la misma. Hoy en día los accesos están mucho más controlados.

3. Clima

Por su situación geográfica, tiene un clima tropical y, dado su reducido tamaño, es muy grande la influencia oceánica. Desde el punto de vista climático, la isla está dividida en dos partes:

El Este o costa “au vent” (a barlovento) sometido a la influencia de los vientos alisios de orientación general sudeste/noroeste y que produce lluvias abundantes y vegetación frondosa.

El Oeste o costa “sous le vent ” (a sotavento), más bien seco y con zonas verdes sólo donde caen las lluvias.

Bajo la influencia de los alisios, muy activos y cargados de humedad marina, las nubes suben desde el mar hacia el volcán de la Fournaise donde a veces se quedan suspendidas, a unos 1800 m. de altura. Esto explica que las zonas situadas a mitad de la pendiente oriental del macizo reciban más lluvias que su vertiente occidental, mucho más abrigada.

Existen dos estaciones, que están invertidas con respecto al hemisferio norte (al estar situada la isla en el hemisferio sur):

Estación fresca , correspondiente a nuestro invierno, de mayo a octubre, con temperaturas que pueden llegar a bajo cero en las partes altas de la isla. Llueve poco, salvo en la costa Este.

Estación cálida, o verano, de noviembre a abril, dominada por los vientos alisios del suroeste que traen bastante lluvia al este, quedando más seco el oeste.

El tiempo es húmedo, pesado y cálido, proclive a las tormentas. En esta época se pueden producir peligrosos meteoros, como los ciclones, con vientos y lluvias de excepcional intensidad. Se forman en la masa de aire caliente de las bajas presiones ecuatoriales, más generalmente entre diciembre y enero.

Dado el relieve de la isla, tan violento y escarpado, y su tamaño, el clima tropical oceánico ofrece numerosos “microclimas”, más de 200, porque las condiciones climáticas conciernen a zonas muy restringidas.

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