curso: Iterarios naturales en
              la isla de Gran Canaria

Un Relieve Abrupto

Mientras se camina por los Senderos de Gran Canaria, recorriendo barrancos y montañas, sepercibe que la isla encierra formas del relieve muy diversas, derivadas de distintos factoresnaturales, entre los que destacan especialmente dos: la actividad volcánica constructiva y la acción de los agentes erosivos.

El relieve se ha construido a partir de múltiples episodios volcánicos que han constituido las"formas directas o estructurales", y generado rocas de naturaleza química, textura y colordiferentes. Pero estos volúmenes rocosos han sido sometidos al paso inclemente del tiempo;sobre ellos han actuado el agua de lluvia, la humedad atmosférica y el embate del mar en lascostas, que los han ¡do desmontando, dando origen a un modelado, como si de una esculturade arcilla se tratara.

Todo esto explica que el relieve sea abrupto, vigoroso y complejo, se caracterice porvolúmenes topográficos realzados (macizos y rampas), separados por espacios deprimidosformados por los barrancos y sus grandes cabeceras, o "calderas de erosión".

Esta compartimentación del relieve ofrece dificultades que afectan a la disposición de loscaminos, tanto en su longitud como en su pendiente, pero facilita la penetración de éstos haciael interior, tanto si siguen los cauces y laderas de los barrancos como si se desarrollan por los interfluvios, es decir, por las lomas, las tabladas, las crestas, las rampas o los macizos.

Caminando por los barrancos

El trazado radial de la red fluvial entorpece las comunicaciones horizontales o paralelas allitoral, ya que obliga a continuos ascensos y descensos para cruzar los barrancos, perofavorece las longitudinales, de cumbre a costa. Sin embargo, no todos los cauces pueden serrecorridos sin dificultad. Mientras los tramos bajos suelen estar cubiertos por depósitossedimentarios, en su mayoría cantos rodados, sobre los que puede transitarse sinimpedimentos, a medida que los cursos se remontan hacia el interior, los lechos se encuentranlabrados sobre rocas pulidas por la abrasión de los materiales que transportan las aguas,presentando "acanaladuras" y amplias charcas o pilancones, muchas de las cuales permiten elbaño tras los meses más húmedos. En otras ocasiones, existen en los cauces fuertesdesniveles que se convierten en cascadas tras las lluvias, denominados calderos o tabucos,que aparecen a veces escalonados a lo largo de los lechos. En los tramos altos y medios delos barrancos de mayor inclinación no son raros los enormes bloques rocosos dejados por lascomentes o desprendidos de los altos de las vertientes, y con frecuencia los lechos se encajanen culatas o culatones, con fuertes paredes verticales que impiden el acceso o la salida.

Los Interfluvios

Los interfluvios. los espacios situados entre los cauces de los barrancos, tienen formasvariadas a las que corresponden términos descriptivos del habla popular. Los lomos son losinterfluvios convexos y las rampas , los llanos e inclinados. Las tabladas, tableros, o mesas ymesetas, tienen superficies planas y suaves recortadas por fuertes escarpes, y las crestas soninterfluvios estrechos, agudos, rocosos, coronados por perfiles dentados, y accidentados porroques, morros, cabezos, castilletes y fortalezas. De esta caracterización se deduce que, entretodas estas formas del relieve, las cresterías y cuchillos son las que ofrecen mayoresdificultades para el trazado de los caminos, resultando muchas veces inaccesibles, mientrasque sobre los lomos, las mesas, las tabladas y las rampas, las rutas se establecen siguiendolíneas longitudinales y transversales a las mismas, que no plantean serios obstáculos paracircular sobre ellas.

El enlace de las partes altas de los interfluvios con las zonas deprimidas vecinas se realiza através de contrafuertes rocosos y estrechos, que, destacando en las laderas escarpadas,reciben los significativos nombres de espolones o espigones; los senderos los aprovechan paraevitar las vertientes aún más abruptas.

tránsito por los interfluvios conlleva el aliciente de poder gozar de grandes panorámicas y laposibilidad de admirar extensos paisajes a vista de pájaro, ya que poseen espléndidas atalayas. Estas reciben todo un variado cortejo de topónimos que tratan de definidasmorfológicamente. Así, se les denomina morro, punten, cabezo, pico, o montaña, etcétera.

Las Laderas

En las laderas predominan pendientes muy marcadas, siempre superiores a los 15 grados,pero que con frecuencia se rompen en escarpes o riscos labrados en paredes rocosascercanas a la vertical o extraplomadas. Cuando estas rupturas se repiten en una misma ladera,originan la existencia de vertientes escalonadas, cuyos rellanos o andenes son aprovechadospara la instalación de los caminos.

La fuerte inclinación de las laderas determina que los caminos discurran en zigzag, salvando lamenor pendiente posible para agilizar los desplazamientos. Cuando ésta es pronunciada y continuada, recibe la denominación popular de reventón, aludiendo al gran cansancio que sufreel caminante. En este mismo sentido, se aplican los topónimos de la cuesta, pie de la cuesta, la ladera o laderones.

Las frecuentes barranqueras en las vertientes dan lugar a constantes serpenteos en el transcurso de las veredas, que deben adaptarse a los sucesivos entrantes y contrafuertes de las laderas.

La ley del mínimo esfuerzo ha impulsado a buscar pasos o degolladas hacia donde se dirigenlos caminos para pasar de una a otra cuenca. Estas degolladas son depresiones entremontañas, vanos morfológicos cuya existencia está relacionada con procesos de erosión que conducen a las cabeceras o a las vertientes de los barrancos a encontrarse, rebajando localmente el relieve. Algunas de ellas adquieren el carácter de verdaderos pórticos de paso obligado, como son las degolladas de la Cruz de Tejeda y del Paso de La Plata, por citar sólo dos de los ejemplos más significativos.

Por otro lado, en los sectores medios y bajos de las laderas, el sustrato cambia considerablemente. De la roca consistente se pasa a acumulaciones de gravas y bloques combinadas con tierra en los intersidos. Estas formas se deben a que en ellos se acumulan los materiales procedentes de los derrumbes de piedras que se originan en las partes altas y escarpadas, favoreciendo así una menor pendiente de los terrenos, que pueden derivar hacia morfologías aplanadas; son los denominados taludes y conos de derrubios, denominados popularmente con los términos de las piedras o el pedregal.

Un fenómeno común en las vertientes es la existencia de estratos prácticamente horizontales,estrechos y de color rojizo, embutidos entre dos mantos lávicos. La mayoría de éstos,conocidos localmente como almagres, proceden de antiguos suelos sobre los que ha discurridouna colada volcánica muy caliente. El resultado es la rubefacción de los suelos, de tal manera que adquieren las características de la impermeabilidad. Por ello resulta frecuente encontrarnacientes o manantiales de agua asociados a los mismos, así como también destiladeras opilas, es decir, surgencias de agua gota a gota.

Caminando sobre distintos roquedos

Los firmes de los caminos dependen de los roquedos sobre los que discurren. En el Norte abundan, aunque de forma puntual, los picones sueltos cerca de los volcanes recientes: la Montaña del Capitán, Caldera de los Pinos de Gáldar o Bandama. La falta de compacidad del picón dificulta el andar, y su presencia se refleja en la toponimia de lugares como Montaña de Las Arenas. Cañada de Las Arenas o simplemente Las Arenillas. Frente a esta modalidad de sustrato, contrastan los suelos evolucionados, llamados popularmente "tierra", que se encuentran mucho más extendidos en la mitad septentrional.

Sin embargo, sobre los territorios del Sur y la cumbre son comunes los enlosados de lajas, asícomo también los terrenos pedregosos y los campos de bloques angulosos o esferoidales.

Más sólidos se muestran los caminos que discurren sobre planchas fonolíticas, traquíticas y,especialmente, de aglomerados Roque Nublo: Macizo de Ojeda - Inagua - Pajonales y Cumbres del Roque Nublo y Pargana, respectivamente. En ellas, los senderos transcurrensobre sustratos rocosos consolidados, con texturas poco rugosas y superficies relativamente planas y poco accidentadas que facilitan la marcha, denominando el toscón, los toscones, latosca o la piedra viva. En estos materiales son frecuentes los escalones labrados en el mismo roquedo.

Percibiendo grandes diferencias geográficas

Pero toda la Isla no es homogénea. La mitad noreste contiene formas menos abruptas, suelos mejores y más extensos, pedregosidad más bien escasa y pendientes en general menos acentuadas. Son frecuentes las lomas, o interfluvios de superficies convexas, con pendientes inferiores a los 15 grados, las tabladas y rampas, o interfluvios regularizados por debajo de los10 grados, y las hoyas y las vegas, con superficies cóncavas o planas.

Por el contrario, en el sector suroccidental predominan los espacios vacíos de gran magnitud.las amplias calderas de erosión (Tejeda, Tirajana y Ayagaures); los macizos montañosos antiguos (Güigüí), que según sus morfologías pueden ser caracterizados en bloque (Tamadaba- Altavista, Ojeda - Inagua - Pajonales), en rampa (Amurga, Tauro. Santidad y Tabaibales) ohallarse desmantelados (Ayagaures); los relieves aplanados o amesetados (mesetas de Pargana y del Roque Nublo, el interfluvio del Lomo de Santiago, las mesas de Acusa y el Junquillo); las crestas o interfluvios estrechos y agudos esculpidos entre vertientes rocosas; los barrancos y valles más amplios y variados en tipologías; el dominio de las superficies descamadas y rocosas; las formas residuales, como los roques, frailes, morros, castilletes, tórrelas, degolladas, y los "empedrados de lajas" o canchales de fragmentos rocosos.

Esta diferenciación en las morfologías entre las dos mitades de la Isla no es casual; por el contrario, encuentra su explicación en la génesis y evolución de la misma y justifica que haya sido subdividida en dos partes, la Paleocanaria o área suroccidental, más envejecida, y la Neocanaria o porción septentrional, más joven.

La Historia del Relieve

La Isla fue construida en tres ciclos eruptivos a lo largo de los últimos quince millones de años,separados por periodos de inactividad, durante los cuales los procesos erosivos se encargaronde destruir parcialmente las estructuras.

El Primer Ciclo de actividad volcánica se desarrolló entre 15 y 9,6 millones de años antes delpresente, en tres fases. La primera, entre 15 y 14,1 millones de años atrás, levantó la Isla sobreel nivel del mar, creciendo con rapidez hasta conformar un escudo estratovolcánico, es decir,una Isla relativamente chata si se considera la relación superficie-altura.

La segunda fase, de magmas de mayor acidez - traquitas y riolitas- se desarrolló entre los 14,1y 13,4 millones de años. Fue tal la cantidad de materiales emitidos y tan veloz su ritmo desalida en esta fase que se produjo el colapso de la cúpula central, creando la paleocaldera dehundimiento de Tejeda. un óvalo de veinte kilómetros de diámetro de Este a Oeste y dieciochokilómetros de Norte a Sur. En esta depresión se iniciaría la tercera fase, que se prolonga hastahace 8,7 millones de años y que comienza con la reanudación de la actividad eruptiva desde elinterior, donde surgió un complejo sistema de chimeneas o diques cónicos. Las lavasrebosaron la caldera y cubrieron los antiguos basaltos en todas direcciones.

El resultado de este Primer Ciclo eruptivo fue la construcción de una isla circular con sus mayores alturas, los macizos antiguos de Tamadaba-Altavista y de Ojeda-lnagua-Pajonales,desplazadas al Oeste en relación a la distribución actual.

La cúpula del bloque insular primitivo estuvo formada por un conjunto de domos agrupados en semicírculo, y las vertientes consistían en grandes plataformas ligeramente inclinadas hacia el mar. 

Al término de la actividad eruptiva se inició un largo periodo ( 9,8 a 4,5 millones de años antes de la actualidad) en el que los agentes erosivos unieron sus fuerzas para meteorizar las rocas,desgastarlas y desmantelar los relieves volcánicos recién construidos. En la cúpula central, lasaguas comenzaron a excavar dos grandes depresiones erosivas, labrando los primeros cursosde los que fueran los antiguos barrancos del Guiniguada y de Arguineguín, que vertieron haciael Noreste y hacia el Sur respectivamente. Además, en todas las vertientes empezaron aentallarse barrancos de perfiles transversales muy abiertos, originándose la primitiva red de desagüe radial. El mar, por su parte, empujó las costas hacia el interior con su acción abrasiva,acantilándolas y ocasionando una pérdida constante de superficie, especialmente en el litoral occidental.

Durante poco menos de los 0,4 millones de años siguientes cesaron nuevamente las erupciones, y la erosión modeló una segunda generación de relieves y superficies amesetadas,en especial sobre las planchas tipo Roque Nublo, y otra de valles de perfiles poco acentuados como los de Chira, el Juncal o Valleseco. Se reinicia la excavación de la Depresión de Tejedaen su segunda versión y la formación de la caldera erosiva de Tirajana.

El último de los tres grandes ciclos se inició hace 3 millones de años. Con actividad intensa hasta hace 1,5 millones de años y atenuada casi hasta el presente, por más que no se conocen erupciones históricas. La Montaña de Arucas es de hace 300.000 años, y la erupción que originó el Montañón Negro aconteció en el 1.100 antes de Cristo. De los últimos seis milenios datan las erupciones de Bandama, el Vigía de la Isleta. Jinámar y el Hondo de Fagagesto. Las erupciones de este Tercer Ciclo se concentraron en la mitad septentrional, modificando los paleorelieves anteriores de manera generalizada. Se trata de un volcanismo basáltico de tipo explosivo, aunque hay numerosos volcanes que combinaron esta tipología eruptiva con la interacción con el agua, como la Caldera de Bandama, la de Los Martelos, Pino Santo o el Hondo de Fagagesto. Allí donde no se produjeron interferencias volcánicas, la escorrentía ayudada por las cambiantes condiciones climáticas de los últimos millones de años, labró los profundos tajos de los Barrancos de Guayadeque, La Mina, Tenoya, Azuaje, Moya y Agaete,entre los más significativos, que conforman la tercera generación reconocible de valles. La mitad suroccidental, no afectada por los materiales de este ciclo, siguió evolucionando y conservó los relieves más antiguos y abruptos, con lo que se establecieron las marcadas diferencias entre el Noreste y Suroeste.

En el espectacular paisaje erosivo que conforma la abrupta orografía de la zona oeste de Gran Canaria, excavada sobre los materiales más antiguos de la Isla, destacan la impresionante Caldera de Tejeda, los vigorosos macizos y el imponente acantilado del Andén Verde. Todo esto, unido a sus valores ecológicos, justifica la máxima protección de este espacio, por lo que es conveniente incluir gran parte de esta zona en un Parque Nacional.

La gran biodiversidad vegetal que encierra este área se debe fundamentalmente a la alta concentración de endemismos y a la presencia de vegetación representativa de la región Macaronésica. Las formaciones vegetales más características son, al margen del escasamente representado cinturón halófilo costero, el cardonal tabaibal, así como algunos elementos del bosque termófilo, muchos de ellos refugiados en paredones inaccesibles, como sabinas,almacigos, cedro canario, y, en los fondos de barranco, hermosos palmerales. En los sectores de cumbres dominan el matorral, donde sobresalen la retama, el escobón y el codeso, y el pinar, que ocupa extensas superficies en los Macizos de Tamadaba y Ojeda-lnagua-Pajonales.

Las aves están representadas por la pardela, la aguililla, la perdiz roja, el pico picapinos, el alcaudón y el pinzón azul. En cuanto a los mamíferos, pueden mencionarse murciélagos y musarañas. Los reptiles cuentan con ejemplares del lagarto gigante de Gran Canaria, lisas y perenquenes. Por último, se citan 406 especies de insectos, mayoritariamente localizadas en la Punta de las Arenas.