curso: Estudio del impacto geológico en La Gomera

Valle Gran Rey

El municipio de Valle Gran Rey está situado al suroeste de la isla de la Gomera. Pueblo de paisajes extraordinarios de tipo rural y de gran belleza, donde la erosión ha modelado una peculiar orografía de fuertes pendientes y fértiles valles, constituyendo así una muestra viva de coexistencia del hombre con la naturaleza. Es un territorio intensamente abancalado entre palmeras y construcciones de arquitectura tradicional, de gran valor histórico y cultural.

La agricultura, la ganadería y la pesca tradicional constituían la base de la economía del municipio hasta finales de los sesenta, a partir de ese momento comenzó a desarrollarse una industria ligada al sector turístico que junto al sector primario conforman actualmente el motor económico de Valle Gran Rey.


Valle Gran Rey

El municipio de Valle Gran Rey corresponde al cantón prehispánico de Orone, en el que tenía su residencia el mas poderoso de los reyes indígenas y todavía se encuentran abundantes vestigios de este pasado. Después de la conquista, la colonización del territorio se inicia por la zona alta, donde los condes de La Gomera sitúan una de sus residencias principales. En 1812, al separarse del término de Chipude, la capital de la nueva entidad se instala en Arure que da nombre al municipio.

La ocupación de la zona baja del municipio, el valle propiamente dicho, no se produce hasta la segunda mitad del siglo XVIII, introduciéndose los cultivos de plátanos y tomates, dedicados a la exportación, a finales del siglo XIX. Esto ocasiona un destacado crecimiento económico y demográfico de la zona de costa, donde se sitúan los principales núcleos de población del municipio, Vueltas y La Calera. El cambio de la capital del municipio a La Calera en el Valle se produjo en 1950.

En la actualidad la mayor parte de la población se sitúa en los márgenes del barranco, entre pequeñas huertas y palmeras, que forman un paisaje encantador. . El núcleo de Vueltas alberga un pequeño puerto, que ha sido la base de una importante actividad pesquera.

Fuera del valle se sitúan los caseríos de Taguluche, Las Hayas y Arure, estos dos próximos al Parque Nacional de Garajonay.

El relieve escarpado del municipio, con profundos barrancos y riscos verticales, como el de La Mérica, ha condicionado las comunicaciones hasta fechas recientes, cuando solo existían empinados y serpenteantes caminos, que en la actualidad son un auténtico patrimonio para los caminantes.

La base económica tradicional del municipio ha sido la agricultura de exportación, la pesca artesanal en la costa y los cultivos de autoabastecimiento (papas , legumbres y hortalizas) en los pequeños bancales del interior del valle y de las medianías.

Las palmeras han sido un complemento no solo paisajístico y cultural en este terrazgo agrícola, sino también económico, por sus dátiles, extracción del guarapo y por la utilización artesanal de sus hojas.

Pero la agricultura como la actividad pesquera han perdido importancia en los últimos lustros, desarrollándose un turismo residencial y de visita, merced a sus condiciones climáticas, a sus playas (La Playa , Playa del Ingles y de Argaga),al reclamo paisajístico y al nacimiento de una oferta de alojamientos económicos en las viviendas desocupadas por el éxodo rural.

Barrios

Los caseríos de Taguluche, las Hayas y Arure son los núcleos mas alejados del casco.

En la zona alta del valle se encuentra Guadá formada por Lomo del Balo, Los Descansaderos, la Vizcaína, Higuera del Llano, el Hornillo y Chelé al margen izquierdo del barranco y a lo largo de la carretera general está el Retamal, la Rinconada, Lomo del Moral, las Sábilas, Los Granados.

En la zona media se encuentra Casa de la Seda, el Guro y Piedras Quebradas. A continuación nos encontramos con las Orijamas, el Picacho y la Calera. Mucho más cercano a la costa se encuentra Borbalán y ya en primera línea de playa tenemos Vueltas, la Puntilla y la Playa.

Hoy día, en estos barrios, gracias al desarrollo del turismo, están siendo rehabilitadas numerosas casas antiguas. Su situación, dentro del Parque Rural de Valle Gran Rey, hace que su morfología y equipamientos deban adaptarse a un entorno natural, respetando las formas tradicionales.

Fiestas y tradiciones

Valle Gran Rey ha sabido mantener sus tradiciones y al mismo tiempo luchar por un desarrollo sostenible, brindando así a sus visitantes una oferta turística de calidad en un enclave de singular belleza.

En el conjunto de sus tradiciones, debemos destacar la ofrenda del Ramo, que surge en Arure durante las fiestas de San Salvador el día dieciséis de Agosto. Esta ofrenda creada artesanalmente con productos de la tierra como son las frutas, flores y repostería tradicional, constituye uno de los símbolos más característicos de la fiesta gomera. Según costumbres ancestrales, una familia se encarga de la elaboración de la ofrenda como pago de una promesa, convirtiéndose su casa ese día en un hogar de puertas abiertas para todos aquellos que participan en estas celebraciones. Al son de chácaras y tambores el ramo es llevado en procesión como ofrenda hasta los pies del Santo y a continuación se entrega a la familia que el año siguiente será la encargada de dar continuidad a esta peculiar tradición.

Esta costumbre de ofrendar el ramo como acción de gracias ha trascendido a otras festividades del municipio. Ejemplo de ello son la festividad de Nuestra Sra. de los Santos Reyes el día seis de Enero y San Juan Bautista el veintitrés de Junio en el Santuario de los Reyes, siendo estos los Patrones de Valle Gran Rey, y Nuestra Sra. De la Salud y San Buenaventura el catorce de Julio en Arure.

Además de las anteriormente mencionadas son de destacar las emblemáticas fiestas de Nuestra Sra. De Fátima, el trece de Mayo en Arure, San Antonio de Padua el trece de Junio en Guadá, San Pedro el veintinueve de Junio en la Playa, Virgen del Carmen el dieciséis de Julio en Vueltas, Virgen del Buen Viaje en Taguluche el último fin de semana del mes de Agosto y Virgen del Coromoto en la Hayas el primer fin de semana de Septiembre.

Lugares de interés

Parque Rural de Valle de Gran Rey

El conjunto de Valle Gran Rey representa un extraordinario paisaje armónico de tipo rural y gran belleza, donde la erosión ha modelado una peculiar orografía contrastada de fuertes pendientes y fértiles valles. Constituye una muestra viva de coexistencia de hombre y naturaleza en un territorio intensamente abancalado, entre palmeras y construcciones de arquitectura tradicional, de gran valor histórico y cultural. En los acantilados más inaccesibles se concentra una rica biodiversidad endémica, con abundantes plantas raras y amenazadas, la mayor parte de las cuales están protegidas por la legislación vigente. Otro tanto ocurre con la ornitofauna, que se concentra sobre todo en los acantilados de Argaga y en el charco de Cieno, con especies protegidas de alto interés científico. Los macizos de La Mérica y los acantilados que franquean Valle Gran Rey constituyen elementos geomorfológicos singulares y representativos.

Sitio de interés científico del Charco del Conde.

Tiene una extensión de 10,7 hectáreas. Comprende desde el nivel del mar hasta una cota de 18 metros. Su finalidad es la protección de comunidades de tamarix canariensis (tarajal), traganum moquini y salsola opositifolia.

Forma una pequeña bahía idónea para que los niños inicien su primer contacto con el mar, junto a éste se encuentra el Charco de la Condesa, un bajío que siempre ha sido lugar de baño y práctica de surf .Ambos enclaves están relacionados con la historia de este pueblo gomero, siendo así que su nombre procede del uso que en su día dieron los Condes de la Gomera.

El Sitio de Interés Científico del Charco del Cieno

Se trata de un ecosistema litoral, situado en la costa del Valle Gran Rey y caracterizado por su flora halófila (Tamarix Canariensis) y por la presencia de una pequeña formación dunar.

Características generales:

Constituye uno de los mejores humedales que perduran en la isla de La Gomera, al tiempo que uno de los últimos saladares naturales de Canarias, con una buena representación de plantas halófilas, algas de aguas someras y aves limícolas, algunas de estas últimas incluidas en convenios internacionales de protección. Por todo ello, constituye un área de notable interés científico que alberga un hábitat singular de escasa representación insular. El Monumento Natural del Lomo del Carretón

Es un acantilado que se sitúa entre los 450 y los 850 metros de altura, sobre Taguluche, y con un gran número de endemismos botánicos.

La vegetación del cauce de los barrancos y las laderas de los riscos de forma predominante será : cañas, saos, juncos, flor de espuma, zarzamora, balos, ahulagas, tuneras, tabaibas, cardones, verodes, codesos, pino canario y pino radiata.

Destaca sobre todos los anteriores la Palma o palmera canaria (Phoenix Canariensis) que fue extendiéndose de forma natural hasta convertir los cauces de los barrancos en verdaderos bosques.