curso: Estudio Científico del Archipiélago de Madeira
Introducción
Nuestra última actividad desarrollada en el archipiélago de Madeira( islas de Madeira y Porto Santo) durante el mes de julio, evaluarla como muy positiva, ya que, pese a las adversas circunstancias sobrellevadas por algunos de los componentes que configuraban el grupo, fue interesante y muy sugerente.
El principal objetivo del curso realizado era conocimiento del medio natural terrestre de estas islas macaronésicas, y más concretamente de su flora, vegetación y fauna. El hecho de que tanto los ponentes y coordinador de este curso, así como algunos de los propios alumnos, ya conocieran estas islas -sobre todo Madeira-, facilitó enormemente la consecución del viaje, que puede ser calificado de plenamente satisfactorio. En este sentido, los contactos previos con distintas instituciones y centros de investigación madeirenses (Museo Municipal de Funchal, Dirección Regional de Medio Ambiente del Gobierno de Madeira, Parque Natural de Madeira y Jardín Botánico de Funchal) también ayudaron a que el resultado fuera muy positivo. Se reforzaron, además, los lazos que ya unían a esta Asociación con algunas de dichas instituciones, y se fomentó el intercambio de ideas e información con todas ellas. En particular, cabe destacar la colaboración del Sr. D. António Domingos Abreu, Director Regional de Medio Ambiente del Gobierno Autónomo de Madeira.
A todos los cursillistas se les entregó un pequeño dossier con información sobre el medio natural y humano del archipiélago de Madeira, basado en diferentes artículos publicados en revistas regionales y listas de especies, que fueron elaborados por los ponentes.
El planteamiento de este curso de campo se basó en el conocimiento del medio natural madeirense a través de una serie de rutas previamente escogidas en Canarias, tras estudiar en detalle las diferentes guías y obras disponibles sobre la naturaleza y el senderismo de aquél archipiélago. De esta forma, durante la primera semana (5-12 de julio) se eligieron excursiones representativas de cada uno de los principales ecosistemas zonales o pisos de vegetación existentes en Madeira, visitándose el piso basal (punta de S. Lourenço), el monteverde o laurisilva (Queimadas - Caldeirao Verde - Caldeirao do Inferno - Queimadas, Rabaçal - 25 Fontes - Rabaçal, Ribeiro Frio - Balcôes - Ribeiro Frio y Ribeiro Frio - Portela (medio camino)) y la alta montaña (Pico Areeiro - Pico Ruivo). Dichas rutas fueron complementadas por sendas visitas al Museo Municipal de Funchal (Historia Natural) y al Jardín Botánico de Madeira -donde fuimos atendidos y guiados muy amablemente por el personal de dichas instituciones- y por un primer día de ruta general en coches de alquiler por la vertiente norte, como contacto inicial con la geografía y el medio natural madeirenses.
Al acompañarnos dos ponentes en las excursiones (Francisco La Roche Brier y Rubén Barone Tosco) hizo que a menudo se pudieran formar dos grupos, o un único grupo pero con un guía delante y otro detrás, lo que facilitaba la labor de transmitir la información botánica y faunística a los asistentes. También, y debido a la enorme importancia que han tenido y aún tienen los aprovechamientos humanos en los ecosistemas de Madeira, se comentaron algunos detalles sobre la relación del hombre con el medio insular y, cuando era posible, cierta información geológica y geomorfológica, si bien la ausencia de un geólogo en el curso se hizo notar, teniendo en cuenta la notable relevancia mundial de las formaciones geológicas madeirenses.
Los tópicos comentados en las diferentes excursiones fueron, principalmente, los que siguen: los fenómenos de evolución en condiciones de insularidad (formación de nuevas especies y subespecies por el aislamiento geográfico que supone estar en una isla), los pisos de vegetación potencial y el proceso de degradación de los mismos, las especies botánicas más características, sobre todo de la flora vascular (con especial atención a los endemismos madeirenses y macaronésicos), las conexiones florísticas entre los diferentes archipiélagos de la Macaronesia (principalmente entre Madeira y Canarias), la fauna vertebrada -con especial atención a las aves nidificantes en Madeira-, y la fauna invertebrada terrestre, poniendo una mayor atención a los grupos más visibles y llamativos, como es el caso de los coleópteros, los himenópteros y los lepidópteros.
En suma, reconocemos las enseñanzas impartidas por Rubén Barone excelente naturalista y ornitólogo que nos permitió tener una buena idea de la vegetación, la flora y la fauna más característica y singular del archipiélago, pudiéndose observar la mayor parte de los endemismos botánicos presentes en él, muchos de ellos aún en floración. Ello facilitó además la observación in situ de algunos grupos de insectos polinizadores, especialmente las abejas y avispas, comentados por Francisco La Roche, experto en himenópteros, además de excelente botánico y naturalista.
Con el fin de ilustrar mejor las observaciones realizadas en las distintas excursiones, a continuación se incluyen listas de las plantas vasculares (pteridófitas y espermatófitas) anotadas en cada uno de los tres pisos principales de vegetación (piso basal, monteverde y alta montaña)
