curso: Volcanismo reciente en la isla de La Palma
Por la ruta de los volcanes
Observaciones en los cráteres y las lavas
de la erupción de 1949
Recorrido a pie (10 km ida y vuelta) por el sendero marcado GR131, que fonna parte de la llamada Ruta de los Volcanes. Se puede añadir un recorrido en coche (unos 25 km) para ver la colada de lava entre Todoque y San Nicolás.

El lago de lava de la erupción de 1949 Foto: Iain Jacobs
La erupción de 1949 (Fig. 5) comenzó el 24 de Junio en una grieta del Volcán Duraznero con una erupción freatomagmática que duró hasta el 8 de Julio. Este día una fisura en Llano del Banco, a 3 km en dirección Noroeste, tomó el relevo, emitiendo una colada que llegó a la costa Oeste en Puerto Naos, creando un delta de lava. El 12 de Julio, el Hoyo Negro, 700 m al Norte del Duraznero, inició una violenta erupción freatomagmática que duró hasta el 27, momento en el que cesó toda actividad por tres días. El 30 de Julio, la erupción acabó con 12 horas de intensa actividad en los dos picos: el Duraznero emitió un gran flujo de lava (con una enorme cantidad de enclaves, evidencia del colapso del techo de la cámara magmática) que rellenó una depresión al pie del cráter y después se desbordó hacia el Este, formando una colada que casi alcanzó la costa. Fue evidente que los tres centros estaban conectados en profundidad por un sistema de fallas, ya que repetidamente iniciaron o cesaron su actividad al unísono.

Grietas en las lavas de la erupción de 1949. Foto: Iain Jacobs
Hay varias preguntas sin resolver sobre esta erupción. Por una parte, la sismicidad de 1936, que comenzó en la Caldera de Taburiente y luego se extendió al Sur de la isla, se ha considerado un indicio de que el magma que alimenta los volcanes de Cumbre Vieja se puede originar bajo los volcanes antiguos. Por otra parte, las fallas asociadas a la erupción de 1949 han sido objeto recientemente de una gran polémica, cuando un grupo internacional de vulcanólogos ha emitido opiniones discordantes sobre si estas fracturas implican que existe riesgo de un deslizamiento catastrófico de la mitad Oeste del edificio en el curso de alguna erupción futura en Cumbre Vieja.
Desde Santa Cruz, el recorrido en coche es de 20 km. Se toma la carretera de Los Llanos, y poco después de pasar el Túnel de la Cumbre (que, por cierto, atraviesa lo que queda del Volcán Cumbre Nueva) se sigue una desviación a la izquierda hasta el Refugio del Pilar. El sendero GR131, que recorre casi toda la isla, pasa por el refugio y sigue hacia el Sur. El ascenso inicial nos lleva al Mirador de Birigoyo, desde donde hay una buena vista de los volcanes del Norte: Taburiente II, Cumbre Nueva y Bejenado. Siguiendo el sendero, muy bien cuidado, atravesamos una de las fallas que se abrieron entre los tres centros eruptivos, poco antes de llegar al cráter del Hoyo Negro. La actividad freatomagmática ha dejado dos tipos bien diferenciados de depósitos: unos con grandes bloques en el interior del cráter, y otros finos y muy bien estratificados en el borde. Los primeros se formaron cuando las explosiones lanzaron al aire bloques arrancados de la chimenea y los dejaron caer de nuevo en el cráter, mientras que la ceniza se derramaba desde el borde (donde se acumuló) hacia el exterior.

El borde del crater de El Duraznero. Foto: Iain Jacobs
El Duraznero es uno de los conos volcánicos más interesantes de la isla. Las bocas activas en 1949 se encadenan a lo largo de una fisura Norte-Sur en torno a la cual se han formado tres conos de escorias soldadas (spatter). Bajo ellos está el lago de lava que se desbordó el último día de la erupción. En varios lugares hay evidencia de que la tectónica sigue activa hoy: las fallas directas no sólo tienen aspecto de ser muy recientes, sino que además están cruzadas por otras fallas menores. La controversia gira en torno a la continuación en profundidad de estas fallas: ¿se trata de simples fisuras volcánicas, o por el contrario son la expresión en superficie de importantes fracturas en cuchara como las que dan lugar a los grandes derrumbamientos gravitacionales? Hay indicios a favor de la segunda opción: por ejemplo, la mayor parte de las grietas no parecen relacionadas con la cámara magmática, ya que no han actuado como vía de evacuación de gases. Por otra parte, la existencia de depósitos de repetidos deslizamientos al Oeste de la isla y la muy marcada pendiente actual de Cumbre Vieja hacen a este edificio un candidato de primera a experimentar de nuevo el efecto Sísifo. Lo que es imposible es predecir cuándo; ni siquiera es seguro, aunque sí probable, que el suceso tenga lugar durante una erupción volcánica, ya que la inyección de diques y la sismicidad que rodean a éstas incrementan la inestabilidad.
Para completar el itinerario con una visita a las coladas de 1949 hay que volver a tomar el coche, llegar hasta El Paso, y allí dirigirse a Fuencaliente. En San Nicolás nos desviaremos a la izquierda, hacia Todoque, pero antes de llegar a este pueblo, la carretera cruza las coladas de Llano del Banco, que tienen estructuras pahoehoe muy vistosas.
