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Estudio de Campo en Lanzarote y Archipiélago Chinijo
Archipiélago Chinijo
Valores Naturales
El Archipiélago Chinijo, formado por la isla de La Graciosa, los islotes de Alegranza y Montaña Clara y los Roques del Este y del Oeste, es un espacio de excepcional valor natural y paisajístico, localizado al norte de los Riscos de Famara en Lanzarote.
Las Islas Canarias presentan una de las más destacadas biodiversidades de la región templada del Planeta. La biodiversidad es de primer orden debido a la importantísima presencia de endemismos y por la variedad, única en el mundo, de sus ecosistemas.
El Archipiélago Chinijo y los Riscos de Famara, recogen una muestra representativa de los sistemas naturales y de los hábitats terrestres y marinos más característicos de las Islas Canarias. En ellos se han citado más de 2000 especies que contribuyen en gran medida al mantenimiento de la biodiversidad del Archipiélago Canario.
El medio terrestre de este espacio natural presenta la mayor parte de los centros de diversidad global (especies autóctonas y exóticas) de Lanzarote, albergando la mayor parte de los “Puntos Calientes de Biodiversidad” (máxima concentración de endemismos) de la isla. En los Riscos de Famara se encuentran las mayores concentraciones de endemismos vegetales de España y una de las mayores de Europa.
Las aguas del Archipiélago Chinijo presentan la mayor biodiversidad de Canarias. En ellas nos encontramos con una alta representatividad de grupos taxonómicos superiores, de una importante representación de los ecosistemas marinos canarios y de la mayor diversidad de especies de flora marina y peces del Archipiélago Canario.

Montaña Clara, Alegranza y Montaña Bermeja (La Graciosa)
Geomorfologìa
El Archipiélago Chinijo y los Riscos de Famara constituyen dos entidades geomorfológicas perfectamente diferenciadas:
- Los Riscos de Famara constituyen un espectacular escarpe que se dispone de forma longitudinal a lo largo de toda la costa occidental del macizo del mismo nombre. En su origen el Macizo de Famara quedó constituido como un enorme edificio volcánico en forma de escudo, de unos 20 Km de diámetro y unos 1000 m de altura máxima. Con el paso del tiempo y la acción de la erosión este enorme edificio se ha ido desmoronando. Como consecuencia principalmente de una intensa erosión marina guiada por las líneas de debilidad del macizo, se han originado los Riscos de Famara, que presentan en las Peñas del Chache, la altura máxima de Lanzarote (671 m). Estos Riscos han dejado al descubierto una excelente muestra de las emisiones fisurales basálticas que conformaron la base de crecimiento del edificio insular, presentando edades comprendidas entre los 5 y 10 millones de años, lo que los convierte en una de las zonas más antiguas de las Islas Canarias.
- La isla de La Graciosa, los islotes de Alegranza y Montaña Clara, y los Roques del Este y del Oeste se asientan sobre una plataforma marina de escaso fondo que se extiende al norte de Lanzarote. Constituyen un conjunto volcánico, más reciente que los Riscos de Famara, y que tuvo su origen hace unos 45000 años.
La mayor parte de las erupciones volcánicas originadas en los islotes son de dos tipos: estrombolianas e hidromagmáticas. Como resultado de estas erupciones nos encontramos con importantes edificios volcánicos, entre los que destaca La Caldera de Alegranza, con un borde cercano a los 300 m de altura y un cráter de 1,1 km de diámetro, que la convierten en el segundo edificio hidrovolcánico de mayor envergadura de todo el Archipiélago Canario.
Usos Tradicionales
Los recursos naturales del Archipiélago Chinijo han sido aprovechados desde hace muchos siglos por los lanzaroteños, principalmente los de la isla de La Graciosa que desde finales del siglo XVI y hasta el siglo XIX tuvieron un uso comunal.
El pastoreo de cabras y ovejas, la recogida de “cosco” con el que se elaboraba gofio, la recolección de “barrilla” para obtener sosa, la explotación de la “orchilla” para obtener tintes, la caza de pardelas para consumo y aprovechamiento de su grasa en multitud de funciones, la caza de conejos y el aprovechamiento de los recursos pesqueros y marisqueros, cumplieron un papel fundamental para la supervivencia del pueblo lanzaroteño, sobre todo después de las erupciones de Timanfaya (1730-1736).
A finales del siglo XIX se asienta en Caleta del Sebo, La Graciosa, el único núcleo de población permanente del Archipiélago. Los gracioseros han basado, desde entonces, su economía de subsistencia en la utilización de los recursos pesqueros y marisqueros, complementada con el pastoreo, la agricultura (a partir de mediados del siglo XX) la artesanía y la comercialización directa de sus productos en Lanzarote a través del Risco de Famara, que sirvió además como proveedor de agua potable y como lugar de obtención y explotación de sal para la conservación del pescado y otros alimentos.
En la actualidad, el desarrollo turístico está relevando a la actividad pesquera como principal fuente de ingresos, utilizando el Archipiélago como zona de descanso, ocio y recreo (pesca deportiva de litoral y de altura, excursiones por el litoral, submarinismo, etc.).
Categorías de Protección
La elevada biodiversidad de los ecosistemas terrestre y marino del Archipiélago Chinijo, la importancia ecológica de sus hábitats y especies, así como su valor paisajístico, le hacen acreedor de múltiples figuras de protección tanto de ámbito regional, como nacional y europeo.
El Archipiélago Chinijo y los Riscos de Famara están incluidos en la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos como Parque Natural del Archipiélago Chinijo. Además el islote de Montaña Clara y los Roques del Oeste y del Este presentan una categoría de protección superpuesta denominada Reserva Natural Integral de los Islotes.
Las aguas de Chinijo, comparten otra figura de protección de interés pesquero: la “Reserva Marina de la isla de La Graciosa e Islotes del Norte de Lanzarote”. Esta Reserva Marina, con sus 70.700 ha., es la mayor de Europa.
Formando parte de la Red Natura 2000 (Red Europea de Espacios Naturales), nos encontramos con una ZEPA (Zona Especial de Protección para las Aves) que ocupa todo el área terrestre del Parque Natural, y tres Lugares de Importancia Comunitaria (LICs) de ámbito terrestre y marino.
Este espacio también forma parte de la Reserva de la Biosfera de Lanzarote, figura impulsada por el programa MAB de la UNESCO.
Riesgos y amenazas
La riqueza natural del Archipiélago Chinijo se encuentra amenazada por la realización de actividades furtivas, ilegales y descontroladas que ponen en peligro su frágil equilibrio ecológico. Entre los numerosos problemas destacan:
La sobreexplotación de los recursos pesqueros litorales :
la banda de algas pardas que poseen los fondos rocosos es la base principal de la producción primaria de los ecosistemas bentónicos canarios además de dar cobijo a numerosas especies de invertebrados y de peces. Las islas han perdido el 70% de sus bandas de macroalgas, dando lugar a un nuevo ambiente denominado blanquizal (prácticamente carente de vida) y donde predomina el erizo de púas largas. Existe una relación directa entre la disminución de la cobertura algal y la densidad de estos erizos. Las causas su proliferación no están muy claras, pero todos los indicios apuntan principalmente a la sobreexplotación de los recursos pesqueros litorales. La sobrepesca también influyó enormemente en la desaparición de la Foca monje el siglo pasado.
La sobreexplotación de los recursos marisqueros :
Otro de los recursos naturales explotados de forma irracional en el Archipiélago Chinijo son las especies marisqueras. Lapas, burgados, pulpos, y alrededor de 15 especies de invertebrados, son objeto de una intensa sobrecaptura por la cual están disminuyendo sus tallas y densidades poblacionales significativamente. La sobreexplotación de estos recursos ha producido directamente la práctica desaparición de las poblaciones de la Lapa majorera, e indirectamente la extinción del Ostrero canario.
La caza de la pardela cenicienta :
Todavía en nuestros días se produce de forma furtiva la caza de la pardela cenicienta. Los furtivos, comúnmente conocidos como pardeleros, cada año matan una gran cantidad de pollos de Pardela cenicienta en el Archipiélago Chinijo.
Las excursiones incontroladas , la contaminación marina y la introducción de especies exóticas son otras de las amenazas directamente relacionadas con el uso inapropiado que se hace del espacio.
Especies, Poblaciones y Comunidades
Medio terrestre
En el Archipiélago Chinijo y los Riscos de Famara se localiza el mayor número de especies: animales y vegetales citadas para Lanzarote (1209, el 47,4%), endémicas canarias (348, el 61,9% del total de Lanzarote), endémicas exclusivas de Lanzarote y sus islotes (82, el 75,9%), y amenazadas.
La flora vascular está representada por 390 especies, muchas de las cuales son endémicas, presentando en los Riscos de Famara una de las mayores densidades de endemismos de Europa. Además algunas de las comunidades vegetales presentes tienen la consideración de Hábitats de Interés Comunitario.
Más de 400 especies de invertebrados, de los cuales el 33% son endemismos canarios y el 11% endemismos exclusivos de este espacio.
Existen tres especies endémicas canarias de reptiles: el lagarto atlántico, el perenquén rugoso y la lisneja. En el islote de Montaña Clara encontramos la Musaraña canaria, el único mamífero terrestre autóctono del Archipiélago Chinijo.
Este espacio es de vital importancia para la conservación de la avifauna canaria. En el nidifican 30 especies de aves: marinas, rapaces y otras muy escasas, albergando cinco de las ochos especies “en peligro de extinción” de Canarias. Además, constituye uno de los sectores más importantes para las aves migrantes, 150 especies citadas, que representan el 50% de Canarias.
Entre las rapaces encontramos al mayor número de especies en peligro de extinción: El Guirre, el Águila pescadora y el Halcón Tagarote, siendo la población de éste último en los islotes y Riscos de Famara una de las más importantes de España. También destaca el Halcón de Eleonor, con la única colonia de cría de Canarias.
De las aves marinas destacan el Paíño pechialbo, en peligro de extinción y con las únicas colonias de cría de España, que no superan las 50-60 parejas; la Pardela cenicienta con la segunda mayor colonia de cría del mundo en el islote de Alegranza; y los Paíños común y de Madeira, presentando ambos una de las mayores poblaciones de España.
Medio Marino
En las aguas del Archipiélago Chinijo se han descrito unas 774 especies, que representan el 14,6% del total de las especies marinas de Canarias. La mayor biodiversidad marina de Canarias está sustentada en la alta diversidad de sus ecosistemas.
En la zona de mareas, donde se funden el medio marino y terrestre, nos encontramos con multitud de algas e invertebrados; entre estos últimos se observan varias especies de lapas: el endemismo canario conocido como Lapa negra, la Lapa blanca y la Lapa curvina. También varias especies de burgados y cangrejos como las Carnadas de vieja y el Cangrejo moro. En el límite inferior del intermareal se encuentran mejillones, clacas, percebes y el Cangrejo blanco, todos ellos explotados como recurso marisquero.
Sumergiéndonos en el mar, los ecosistemas más importantes son: la banda de algas pardas, que alcanza las mayores profundidades y extensiones de Canarias; las praderas de fanerógamas marinas o sebadales, constituidas principalmente por Cymodoceanodosa, localizadas en El Veril de Alegranza y El Río de La Graciosa; y los fondos profundos de maërs, formados por algas pardas calcáreas sobre las que se asientan otras algas profundas de gran interés ecológico.
Asociados a los fondos marinos se han descrito unas 304 especies de macroalgas (54% del total en Canarias) y más de 240 de invertebrados, destacando la presencia de especies únicas en el Archipiélago Canario y poblaciones de invertebrados localizadas a una profundidad inusual en el resto de las Islas. Entre los invertebrados más amenazados citar el Coral negro, el Coral naranja, las Gorgonias, la Langosta de antenas, la Langosta canaria y la Almeja canaria.
En las 228 especies de peces de Chinijo se observa una influencia mayoritaria de la fauna atlanto-mediterránea, presentando muchas especies escasas en el resto del Archipiélago Canario, y algunos endemismos de la familia de los cabosos (góbidos). Destacan por su importancia las poblaciones de Romero capitán, Corvina, Sama zapata, Cabrilla pintada, Mero y Pejeperro. También nos encontramos con otras especies no explotadas comercialmente pero con escasas poblaciones como la Culebra o Carmelita y el Chupasangre.
Las tortugas marinas avistadas por estas aguas son la Tortuga boba y la Tortuga laúd, siendo probablemente zona de paso de las otras cuatro especies citadas para las aguas canarias: Tortuga olivácea, Tortuga verde, Tortuga carey y la Tortuga golfina. Podemos encontrar, por tanto, 6 de las 7 especies de tortugas marinas existentes en el mundo, todas ellas se encuentran en peligro de extinción.
Las aguas del Archipiélago Chinijo también forman parte de las rutas migratorias o de alimentación de otros grupos de animales, como los mamíferos marinos censados en Canarias (27 cetáceos y un pinnípedo). Las especies censadas en este Archipiélago son: los Delfines mular, listado y común, los Calderones grises y tropicales, la Orca, el Cachalote pigmeo, el Rorcual aliblanco, el Zifio de Cuvier y la Foca monje que tuvo sus últimas poblaciones en el islote de Alegranza hasta finales de la década de los sesenta del siglo pasado.
Curiosidades
Los blanquizales reciben este nombre por el color blanquecino que muestra el fondo rocoso. Ello se debe a las algas calcáreas que lo recubren, siendo éstas las que mejor resisten el continuo ramoneo de los Erizos de púas largas (Diadema antillarum).
Las praderas marinas conocidas como sebadales, no son algas, sino plantas superiores que por evolución secundaria regresaron al mar donde se adaptaron a vivir sumergidas.
Entre las especies predadoras naturales del erizo de púas largas encontramos varias especies de peces como el Pejeperro, la Sama roquera, los sargos y los gallos, así como algunos invertebrados como las estrellas marinas y los busios.
La mayoría de los mamíferos terrestres presentes en Chinijo son especies exóticas (introducidas), como los conejos, ratones, gatos y cabras. Suponen una grave amenaza para la fauna y flora autóctona. De hecho la existencia de gatos asilvestrados en La Graciosa limita la reproducción de la mayor parte de las aves marinas presentes en este espacio.
Al pié del Risco de Famara y frente a La Graciosa se ubican las salinas más antiguas del Archipiélago Canario, las Salinas del Río, cuyos primeros acondicionamientos se remontan a la segunda mitad del siglo XV, aunque habían sido aprovechadas desde siglos anteriores de forma natural por diferentes culturas y pueblos prehispánicos.
Desde hace muchos siglos los visitantes y habitantes del Archipiélago Chinijo “costean” su litoral en busca de “jallo”, objetos de valor arrastrados a tierra por las corrientes marinas. Entre ellos destacaba el “ambar” proveniente de grandes mamíferos marinos. Actualmente sólo llegan a sus costas los efectos de la contaminación marina.
En Alegranza nidifican más de 10.000 parejas de Pardela cenicienta (Calonectris diomedeaborealis). Tras la época de reproducción abandonan el Archipiélago migrando principalmente hasta las costas sudamericanas. Los adultos comienzan a regresar al islote a mediados de febrero, mientras que los juveniles no lo hacen hasta pasados más de cuatro años.
Ocasionalmente, en Alegranza, se pueden localizar algunos ejemplares aislados de la Lapa majorera (Patella candei candei), especie que se encuentra en peligro de extinción. Desafortunadamente estos pocos ejemplares caen, año tras año, en manos de mariscadores furtivos.
En el Archipiélago Chinijo y Riscos de Famara se estiman entre 6 y 8 parejas de Águila pescadora o Guincho (Pandion haliaetus), siendo una de las poblaciones más importantes de España. Esta especie mantiene gran fidelidad al lugar de nidificación; sus nidos pueden llegar a medir hasta 2 m de altura y los pollos son muy sensibles a cualquier ruido o molestia, llegando a arrojarse al vacío si se sienten amenazados.
Actualmente habita en el Archipiélago Chinijo una de las últimas 24 parejas reproductoras de G uirres (Neophron percnopterus majorensis) del mundo. Los guirres pueden llegar a vivir hasta los cuarenta años, la pareja que sobrevive en Alegranza ya está próxima a esta edad y muy pronto dejará de criar.
Diferentes estudios realizados sobre dispersión de larvas de lapas, considerando la duración del período de su fase pelágica y la dirección y velocidad media de la corriente en la zona, concluyen que sería posible repoblar toda la costa oeste de las islas de Lanzarote y Fuerteventura, simplemente manteniendo al islote de Alegranza como centro genético dispersor de sus larva
