curso: “Gran Canaria Geología y Biodiversidad”

La Cumbre central de Gran Canaria  

AGUSTÍN NARANJO CIGALA
Departamento de Arte, Ciudad y Territorio (Sección de Geografía). ULPGC.

Introducción

Gran Canaria es la isla más poblada del archipiélago por lo que la superficie destinada a Espacios Naturales Protegidos adquiere especial relevancia en las estrategias de conservación de los valores ambientales y paisajísticos. En este sentido, las cumbres de Gran Canaria (por encima de la cota de los 1.000 m) constituyen un espacio que reúne muchas excelencias paisajísticas y ambientales y también antropológicas, y a su vez presenta una densidad de población relativamente baja en el contexto insular, lo que junto a la importancia de los Espacios Naturales Protegidos de la zona podemos considerarlas como territorio de reserva natural de Gran Canaria.

Características poblacionales

Como hemos insinuado, en la Cumbre Central (sobre los 1.500 m de altitud) no se ubica ningún núcleo de población, sin embargo este área ha sido tradicionalmente explotada desde los asentamientos vecinos de San Bartolomé de Tirajana, Ayacata, La Culata de Tejeda, La Culata de Tirajana, Cueva Grande, Camaretas, Hoya del Gamonal, El Rincón, Risco Blanco, Juncal y Toscón de Tejeda y otros pueblos y barrios de menor entidad poblacional. Estos núcleos registraron un notable incremento poblacional entre 1900 y 1960, triplicándose sus efectivos pero a partir de 1960, coincidiendo con el "boom" turístico, se produce un paulatino despoblamiento, típico de las áreas más marginales del territorio insular. La vocación tradicional de este territorio de las cumbres de Gran Canaria ha sido el pastoreo de carácter ovino, especialmente a partir del primer tercio del siglo XIX cuando ya la isla se encuentra prácticamente deforestada.Hasta los años 50 de la presente centuria, según algunos autores, fue la zona más rica en pastos de toda la Isla.

Los ENP de las cumbres de Gran Canaria son: Reserva Natural Integral de Inagua, Reserva Natural Especial de Los Marteles, Parque Natural de Tamadaba, Parque Rural del Nublo, Monumento Natural del Montañón Negro, Monumento Natural Riscos de Tirajana, Monumento Natural del Roque Nublo y Paisaje Protegido de Las Cumbres.
Hoy día, esta actividad se encuentra considerablemente mermada, aunque existen algunos reducidos rebaños que pastan ocasionalmente en la zona, pero la toponimia local refleja contundentemente el uso tradicional con topónimos tales como: Corral de Los Juncos, Cortijo de Pargana, Cortijo de Los Hornos, Cortijo del Nublo, Cortijo de Huertas, Cañada de los Gaspares, etc. Hoy día encontramos escasas construcciones destacando las instalaciones militares y de telecomunicación situadas en la cota culminante de la zona y de la Isla, el Pico de Las Nieves a 1.949 metros. Otras edificaciones como el vivero forestal del Corral de los Juncos o el coto de caza de Los Risquillos, presentan un carácter muy localizado. Finalmente, resulta indispensable señalar que esta zona de cumbres está considerada como lugar de ocio y esparcimiento en torno a los centros recreativos (Llanos de la Pez y Mesas de Ana López recientemente), a las aulas de la naturaleza (Llano del Garañón, Cortijo de Huertas) y a los hitos geográficos de frecuentes visitas, como el caso del Roque Nublo, principalmente los fines de semana, que si bien revaloriza este sector desde el punto de vista medioambiental también requiere una constante vigilancia y control por parte de los agentes de medio ambiente.

Rasgos físicos de la cumbre central

El ámbito geológico y geomorfológico de la Cumbre Central lo componen básicamente materiales tipo “Roque Nublo”, de la misma naturaleza y antigüedad que el propio monolito del que reciben nombre. Generalmente presentan formas de mesetas o plataformas cortadas por fuertes escarpes o planchas aglomeráticas (Juncal y Toscón de Tejeda o el propio Tablón del Nublo) a veces resaltadas por roques y relieve ruiniforme (El Fraile, la Rana como más singulares en torno al Roque). Este tipo de materiales del Ciclo Roque Nublo genera los relieves locales más enérgicos donde es muy frecuente la caída de grandes bloques ciclópeos (en las vertientes de los pagos de Ayacata, Timagada, Guardaya) y la formación de imponentes escarpes en los bordes de las coladas ignimbríticas (Caldera de Tirajana y de Tejeda). Junto a estos procesos erosivos de mayor envergadura, también se producen otros más superficiales que originan la característica desagregación de la capa exterior de estos materiales, como consecuencia de mecanismos de humectación‑desecación y de alteración química, dando lugar a procesos locales de taffonización en los que la roca aparece profundamente horadada por numerosas vacuolas y agujeros. Por otro lado, también podemos encontrar otro tipo de relieves caracterizados por algunas manifestaciones volcánicas que generan rupturas puntuales en la topografía de la zona. Se trata de edificios piroclásticos y freatomagmáticos aislados (Morro de la Salvia, 1.806 metros, La Calderilla, 1.750 metros, Morro de la Caldera, 1.696 metros, etc.), relativamente bien conservados, Predominan las áreas con pendientes comprendidas entre los 30 y 50 %, que contrastan con los sectores llanos (Llanos de la Pez y Pargana, Llano del Garañón, Mesa de Las Vacas, Llano de Sardina, etc.) y con los grandes escarpes que conforman las cabeceras funcionales de los principales barrancos de la Isla (Barranco de Tejeda, Guiniguada, Tirajana, Ayacata, Chorrillo, Guayadeque, Telde, ...).

Las condiciones climáticas de este sector de cumbres se caracterizan por un elevado contraste térmico estacional y especialmente por una amplitud térmica diurna considerable, rasgos que podíamos considerar como relativamente continentales. Esto es consecuencia de la altitud y de la lejanía al mar. La humedad relativa es baja, 40°/0, exceptuando cuando se producen invasiones ocasionales de aire polar marítimo, y la precipitación media anual oscila entre los 700 y los 800 milímetros en torno a Los Pechos y algo menor en el mismo centro del Roque Nublo por su orientación hacia el Oeste. Es decir un clima con veranos calurosos y secos con humedad baja y unos inviernos fríos.

La vegetación de la Cumbre Central está representada fisionómicamente por la extensión del pinar de repoblación (Pinus canariensis) y del matorral de leguminosas, donde la retama amarilla (Teline microphylla) es la especie dominante. Es preciso resaltar que esta homogeneidad es sólo aparente ya que la vegetación está claramente influida por las condiciones orográficas, climáticas y de explotación zooantrópica secular, que se materializa en su estructura, composición florística y distribución actual. Así pues, nos encontramos con una vegetación compuesta por comunidades arbóreas acicucifolias de Pinuscanariensis y Pinus radiata principalmente, fruto de las políticas de repoblación y acompañando a este pinar aparece un matorral subarbustivo compuesto fundamentalmente por la ya mencionada retama (Teline microphylla), asociada según las situaciones, con escobones (Chamaecytisus proliferus) y codesos (Adenocarpus foliolosus) más exigentes en humedad y desarrollados. sobre materiales básicos, otros matorrales acidófilos de degradación como los tomillares (Micromeria lanata y M.benthamii.), con facies de salvia blanca (Sideritis dasygnaphala), magarzas de cumbres (Argyranthemum adauctum), Alhelí montuño (Erysimum scoparium) etc. junto con manifestaciones de comunidades rupícolas de crasuláceas dominadas por los veroles (Aeonium simsü) y pasteles de risco (Greenovia aurea). También encontramos matorrales compuestos por especies que indican una cierta explotación humana como las gamonas (Asphodelus aestivus) e incluso las tabaibas amargas (Euphorbia obtusifolia). Todos estos matorrales presentan una distribución particular, en función de las matizaciones ambientales que introducen las variaciones locales de la topografía (pendientes y orientación) y de la cubierta edáfica. Hay que destacar en la Cumbre Central una densidad de endemismos vegetales canarios y grancanarios y la presencia de especies muy vulnerables como los cardos de cumbre (Carlina texedae) y peligrosamente amenazadas de extinción, como la flor de mayo leñosa (Pericallis hadrosoma ).

Finalmente desde el punto de vista de la fauna hay que hacer mención a los distintos grupos de invertebrados presentes en esta área, que aún hoy se encuentran vagamente estudiados. Sin embargo, la fauna vertebrada está representada por las aves, destacando en la zona los picapinos (Dendrocopos major ssp. thanneri ), vencejos (Apus unicolor unicolor) y algunas rapaces como la aguililla (Buteo buteo insularum), los cernícalos (Falco tinnunculus) y los cuervos (Corvus coraxtingitanus ). También aparecen algunos paseriformes como el herrerillo (Parus caeruleus), entre otros. Los reptiles se hallan representados por el lagarto endémico de la Isla (Gallotia simonyistehlini ), la lisa de Gran Canaria (Chalcides sexlineatus ) y el perenquén (Tarentola boettgeri). Entre los mamíferos cabe destacar la presencia más que probable de quirópteros y musarañas además de los conejos y ratones de campo.

Bibliografía

Los ENP de las cumbres de Gran Canaria son: Reserva Natural Integral de Inagua, Reserva Natural Especial de Los Marteles, Parque Natural de Tamadaba, Parque Rural del Nublo, Monumento Natural del Montañón Negro, Monumento Natural Riscos de Tirajana, Monumento Natural del Roque Nublo y Paisaje Protegido de Las Cumbres.