Piratería en Canarias

Extraido desde: la piratería en Canarias, www.mgar.net

Los inicios de la piratería en Canarias

El auge de la piratería va asociada al descubrimiento y la posterior explotación de América y a los conflictos entre las grandes potencias. Aunque los piratas, en teoría, estaban fuera del control y del amparo de cualquier nación, éstas se aprovechaban, e incluso llegaban a apoyarlos, siempre que las víctimas fueran sus más acérrimos enemigos, por lo que a veces se puede confundir la diferencias entre un pirata y un corsario. Las islas Canarias y Azores se convirtieron en lugares estratégicos en las rutas marítimas de Europa, América y Asia (en la ruta hacia el Océano Índico bordeando África). Los preciados tesoros y especies de la nueva tierra descubierta eran un gran botín para los piratas. Como estos tesoros americanos recalaban en las Islas Canarias o en las Islas Azores en su rumbo a la vieja Europa la piratería no tardó en emerger en los mares cercanos a las islas. También esta situación estratégica provocaba que los barcos que iban a América pasaran por las islas a aprovisionarse de agua y alimentos, y de camino atacasen alguna población costera.

En Canarias actuaron piratas de todas las nacionalidades, pero principalmente fueron ingleses, franceses, berberiscos y de los Países Bajos.

Desde los primeros años de conquista se produjeron ataques que lo que pretendían era el saqueo y la captura de indígenas guanches para ser esclavos. También los berberiscos actuaban arrasando los poblados que existían en represalia con las cabalgadas que se hacían en el norte de África.

En el siglo XVI, en España reinaba Carlos I y su nuevo imperio además de gran parte de Europa se extendía por América. Debido a la rivalidad española con Francia los primeros piratas que actuaron en las Canarias durante su reinado fueron franceses que no se conformaban con los barcos sino que también entraban en los pueblos costeros y los arrasaban. La rapiña era habitual en estos primeros piratas.

Sin embargo durante el reinado de Felipe II, principalmente a la muerte de su esposa María Tudor de Inglaterra, cuando los piratas ingleses comienzan a azotar las costas canarias debido a la gran rivalidad hispano-inglesa.

En el siglo XVII la piratería en Canarias se intensifica, gracias en parte al debilitamiento del imperio español y a las numerosas guerras con Francia y Flandes. La inseguridad, no sólo para navegar por las islas, sino también de la vida de los isleños frente a los ataques piráticos hace que se cree la figura del Capitán General con funciones tanto militares como políticas. También llegan a Canarias una serie de ingenieros para dotar de torres y castillos a las costas canarias para hacer frente a los ataques de piratas y de otras fuerzas enemigas españolas.

En el siglo XVIII los ataque ingleses se intensifica, ya no sólo con el objetivo de obtener tesoros y hacer rapiña sino también con la intención de invadir y ocupar las islas. Son repelidos muchos de estos ataque en las ciudades más importantes pero en las "islas menores" estos piratas tienen éxito debido a la debilidad defensiva de las poblaciones.

La caída de la piratería en Canarias

Aparte de una mejor defensa de las Canarias, un hecho memorable para estas tierras fue lo que hizo que la piratería descendiera en las islas de forma sustancial. Este hecho fue el fracasado ataque de Horacio Nelson en 1797 a Santa Cruz de Tenerife. La pretensión de muchos de los ataques de piratas ingleses era la de apoderarse de las islas en nombre de Inglaterra más que hacer rapiña. Finalmente se prescindió de piratas o corsarios y un almirante inglés aparece, con su flota, el 25 de julio de 1797 frente a la costa de Santa Cruz de Tenerife. Al ataque le opone resistencia las tropas canarias, bajo el mando del general Gutiérrez, y un destacamento francés que se encontraba en la isla. En el enfrentamiento Nelson pierde un brazo al ser alcanzado por una bola de cañón. Nelson se ve desbordado por la imprevista marcha de la batalla y tiene que capitular. Ya en tierra firma una paz, en el que se compromete no intentar apoderarse de las Canarias. La mayor defensa de las islas junto al declive de la piratería hace que poco a poco las poblaciones y capitales se asentaran en la costa, ganando en importancia y desarrollo respecto a las del interior.

Piratas y Corsarios que actuaron en Canarias

Franceses:
Ingleses:
Países Bajos:
Otros (Argelinos, Tunecinos, Turcos...):