Geología de la isla de Fuerteventura

Por Telesforo Bravo Expósito
Fascículo II. ACEC “Viera y Clavijo”. Año 1991.

Esquema geológico de la isla.

Introducción

Fuerteventura es una isla arrasada por la erosión torrencial, por lo que sus estructuras han sido desmanteladas y con un relieve muy maduro. Tiene una extensión de 1730 kilómetros cuadrados y tiene una forma alargada de NE a SO. Tiene un relieve moderado con numerosos vértices entre 400 y 800 metros de altura. Su altura máxima es de 808 metros y se encuentra en el Sur de la Isla. Entre los fondos de los valles, anchos y planos y las laderas hay diferencias entre 300 y 350 metros de desnivel.

La isla tiene un cuerpo principal, y un apéndice en el extremo Sur, que es la Península de Jandía. Tanto topográficamente como en sus aspectos geológicos, existen unas seis unidades, respondiendo la topografía al tipo de formación geológica y que describiremos a continuación:

Unidades geológicas y topográficas

“Complejo Basal” o faja occidental.

  1. El área de esta unidad ha sido sometida a una activa erosión y presenta formas topográficas redondeadas y un complicado drenaje con pequeños barranquillos. Todas las cuencas torrenciales desembocan hacia la costa occidental. En algunos puntos conserva como testigos, formaciones basálticas que se le superpusieron o bien capas basálticas más recientes que ocasionalmente y en épocas más recientes han cubierto su superficie. Este complejo basal es la formación más antigua de la isla y aparte del llamado “macizo de Betancuria”, existen Otros “islotes” en el Sur de Tostón-Cotillo y asimismo en el Valle Central al Sur de Tuineje.

  2. Otra unidad está formada por el conjunto de series basálticas, superpuestas en capas y subhorizontales con aspecto de basaltos de meseta. Los geólogos del siglo XIX que estudiaron esta unidad geológica la denominaron “trapp” por recordar su aspecto a una escalera. Está cortada por valles de fondo plano y de aspecto muy maduros. La erosión ha cortado estos basaltos en lomos perpendiculares a las costas y con aguzadas cresterías que ha determinado que localmente lleven nombres muy expresivos, como Fortalezas, cuchillos, roques, atalayas, castilletes, etc., etc. Las cabeceras de estos “cuchillos” están cortadas por bruscos acantilados por lo que su extensión debió ser mucho mayor. También están cortados por el oriente, ya que fueron acantilados marinos como puede observarse en el Sur de la isla donde no existe plataforma costera.

  3. Entre las dos unidades ya descritas existe una faja central que recorre de Norte a Sur la isla, Es un “valle central” bastante irregular y con topografía llana aunque existen conos volcánicos y pitones traquíticos, como el de Tindaya. Este Valle Central ha sido inundado por coladas basálticas muy fluidas procedentes de centros de emisión tranquila. El actual relieve indica un proceso de rebajamiento, dejando rasas “colgadas”, aunque los nuevos cursos torrenciales están poco encajados.

  4. Se ha considerado como unidad geológica, la faja costera oriental que son coladas de basalto que han inundado los antiguos litorales, ganando o recuperando un amplio espacio al mar. Por esta costa oriental no hay acantilado marino, lo que indica lo reciente de estas inundaciones de lava. Por la costa occidental desde Tostón-Cotillo hasta el Puerto y Playa de los Molinos, estos basaltos son algo más antiguos, ya que existe un acantilado uniforme de unos 20 metros. Los centros de emisión de estos basaltos, son abundantes y se ven numerosos volcanes. Gran parte de los fondos de valle de la formación de los Cuchillos, han sido en gran parte inundados por los materiales de esta unidad geológica.

Al Sur de la Isla por la costa oriental, esta formación desaparece a partir de Pozo Negro haciéndose la costa acantilada por lo que los “cuchillos” están en contacto directo con el mar en estos elevados acantilados corno el de La Entallada cerca de Gran Tarajal.

  1. Como unidad geológica de origen no volcánico, tenemos que citar los “campos de dunas” de arena de origen orgánico. Las arenas han penetrado y siguen penetrando por diferentes puntos de la isla donde las corrientes marinas fluyen hacia la superficie. (Upwell; upwelling; flujo ascendente). La corriente fría de Canarias que fluye desde el NE, tropieza con los bloques insulares y asciende a la superficie, arrojando a la costa las caparazones de la micro y macrofauna, plancton y bentos, elaborados y fracturados en granos por el oleaje y transportados por los vientos Alisios tierra adentro. A estos materiales hay que añadirle conchas de moluscos terrestres y fragmentos calcáreos de los “caliches” que como una costra, cubren los suelos áridos de la Isla. En el esquema adjunto sólo se han señalado las Dunas de Corralejo y el Istmo de la Pared en Jandía, pero hay otras zonas que tienen campos de dunas como al Norte de Tostón-Cotillo y en otros puntos campos o “jables” con arenas fósiles y “encalichadas” como el Jable del Vigocho en la costa de Pájara. Dunas fósiles existen en Jandía, y han sido utilizadas para construcción (Fachada de la iglesia de Pájara) y para “piedra de filtro” en las “destiladeras” que antiguamente se utilizaban en cada vivienda para purificar el agua de bebida. Muchas dunas fósiles han desaparecido al ser explotadas como cantera. En Jandía y en el Morro del Jable hay una línea de dunas de este tipo, y en diferentes valles de esta península hay grandes acumulaciones de arenas endurecidas indicando la posibilidad de cambios e intensidad de los vientos puesto que las dunas actuales no alcanzan alturas como las que ocupan las arenas fósiles.

Entre Tostón-Cotillo y la aldea de Villaverde al Norte de La Oliva existe un campo de arena muy extenso indicando una antigua costa antes de la erupción del Bayuyo, que aisló esta zona del mar.

  1. La Isla de Fuerteventura no ha conocido erupciones históricas, al menos en los últimos 600 años. Pero sí tiene campos de malpaíses y numerosos edificios volcánicos intactos y con sus campos de coladas en bloques —lavas a-a— que indican su juventud. Aunque en el esquema adjunto sólo se indican dos campos, el del Bayuyo e Isla de Lobos y al Sur el Malpaís Grande y el Chico al Sur de Tuineje, existen muchos otros volcanes con sus malpaíses muy frescos como los de la Montaña de la Arena en La Oliva, los de Montaña Quemada donde está el Monumento a Unamuno, el Volcán de Jacomar y otros de menor entidad. El malpaís del Bayuyo, con dos alineaciones de volcanes, ganó al mar unos 100 km. cuadrados y parte de su malpaís ha sido cubierto por las Dunas de Corralejo. Estas dunas son una adquisición muy reciente de Fuerteventura. Esta Isla es perezosa en cuanto a actividad volcánica pero no se puede considerar como zona “muerta”.

Otras unidades geológicas

Independientes de las unidades reseñadas, hay otras de menor entidad, como son los afloramientos de rocas no basálticas, como Traquitas y Fonolitas, por una parte y por otra los “caliches” o “piedra de Cal” que como una corteza cubre zonas de clima árido en diversas zonas de la isla. Además están los “aglomerados volcánicos” en diverso grado de compactación que es la estructura de transición entre el Complejo Basal y los Basaltos del “trapp”. Estos aglomerados tienen en ocasiones el aspecto de “ignimbritas” muy soldadas mientras que en otras aparecen como materiales de origen torrencial.

Traquitas y Fonolitas

Atravesando la formación de “trapp” o basaltos antiguos, existen afloramientos muy localizados de rocas traquíticas y fonolíticas. En general son “pitones” o sub-volcanes como la Montaña de Tindaya, en forma de una gran pirámide. Esta traquita ha sido explotada como roca ornamental y ya hay muchas edificaciones donde se ha utilizado esta roca. En los llanos de Tebeto cerca de Tindaya hay dos afloramientos de poco relieve. Dentro del Complejo Basal hay también traquitas intrusivas dentro de un conjunto de rocas granudas de las que hablaremos más adelante.

Algunas fonolitas aparecen como ensanchamiento de gruesos diques como en el cauce medio del Barranco de La Torre y en Jandía en la Degollada del Vizcaíno en la cabecera del Barranco del Ciervo. También en Jandía está el Islote de Cofete en la Playa de Barlovento y más al Sur, cerca del Roque del Moro, hay un aflora miento de traquitas bandeadas semejantes a las de Tindaya. Por último en esta misma Península, en el Valle de Agua Cabras cerca del extremo Sur, hay un afloramiento de fonolitas verdes en forma de media luna. Otros afloramientos se encuentran en el Valle Central cerca del Malpaís grande, que parece corresponder a una colada erosionada.

Los “Caliches” o “Piedra de Cal”

En aquellas zonas costeras donde existen rocas o tobas basálticas alteradas y donde la evaporación es superior a la infiltración de agua de lluvia, las aguas que empapan el suelo vuelven a la superficie por capilaridad con bicarbonatos disueltos, que se depositan en forma de carbonatos al evaporarse el agua, casi siempre unos centímetros debajo de la superficie. De esta forma se van formando cortezas de carbonatos que llegan a tener un espesor considerable. Cuando la erosión arrastra la tierra suelta, aparecen los caliches. Estos materiales fueron un recurso para la isla ya que se exportaron a todas las islas para fabricar la cal. Barcos de vela, —balandras— llegaban a los puntos más remotos de las costas del Archipiélago donde eran requeridos, donde no había comunicaciones. En el punto de desembarco de la “piedra de Cal” se levantaba el horno.

Playas levantadas

La presencia de “playas colgadas” a unos 20-25 metros sobre el actual nivel del mar, tanto en la Península de Jandía corno en las costas occidentales de la isla, obliga a pensar en movimientos epirogénicos o levantamiento de los bloques insulares. Estas playas contienen fósiles de fauna que ha desaparecido de los mares canarios, como el Strombus bubonius. Durante el último millón de años ha habido fluctuaciones muy amplias de nivel del mar y no es raro encontrar playas cuaternarias como en Lanzarote hasta los 65 metros y en Gran Canaria hasta los 85, fluctuaciones posibles durante las Glaciaciones, teniendo además en cuenta que hay playas fósiles y rasas litorales por debajo del nivel actual del mar.

Pero dado que los Complejos Basales presentan formaciones de Pillow lavas, tobas y brechas submarinas a alturas superiores a los 400 metros, lo normal es que los bloques insulares estén en un progresivo levantamiento.

En el Morro del Jable, en Jandía comienza una serie de “playas colgadas” a una altura de unos 25 metros que se extienden hasta la punta extrema de la Península, unos 15 kilómetros de longitud. Curiosamente, La misma playa, a lo largo de este tramo puede estar más alta o más baja, indicando que el levantamiento no ha sido uniforme en este tramo.

Dunas fósiles forman un festón a lo largo de estas playas colgadas. Por la costa occidental, desde Tostón- Cotillo hasta el Puerto del Molino, unos 16 kilómetros, las playas aparecen colgadas en los acantilados y muchas veces cubiertas por coladas basálticas posteriores.

mapa geológico de Fuerteventura

Aglomerados volcánicos

Esta formación se debió incluir en los basaltos del “trapp” ya que forman la base de los mismos. No hay una uniformidad en estos materiales, puesto que en algunas zonas tienen una fracción arcillosa muy alta y son compactos, atravesados por numerosos diques que fueron las vías de flujo de los basaltos del Trapp. En otras zonas parecen como materiales torrenciales poco elaborados y de cantos angulosos, con materia arenosa (La Matilla), Todo esto parece ser la formación intermedia, aunque mucho más recientes, entre el Complejo basal y los basaltos del Trapp, como sucede en el Complejo Basal de La Gomera. No obstante, hay otros puntos donde afloran aglomerados muy compactos, de aspecto metamórfico, que pueden ser brechas submarinas y no corresponder a los aglomerados menos soldados de la base del Trapp.

Consideraciones sobre el complejo basal

Fundamentalmente, el Complejo Basal de Fuerteventura es un espacio que parece tener como roca encajante, una brecha submarina, posiblemente hialoclastitas, donde arman millares de diques de basaltos transformados en espilitas (albitización de las plagioclasas cálcicas en sódicas). En la masa de brechas submarinas y diques, se han producido intrusiones de rocas granudas, principalmente gabros, piroxenitas, sienitas nefelínicas, gabros olivínicos y traquitas. Todo esto parece responder a una “suite ophiolítica” de la que se estima está formada la corteza oceánica de neoformación después de la apertura del Océano Atlántico. Pillow lavas o lavas en almohadas o submarinas forman parte de este Complejo y junto a los puntos donde han intruido los gabros y rocas ultrabásicas. Los complejos basales tienen todos los elementos para ser considerados como bloques de la corteza oceánica empujados hacia la superficie selectivamente por presiones del manto superior. La malla de materiales fundidos o semifundidos, estabilizados y detenidos en el proceso ascendente, se diferenciaron en el tiempo en rocas granudas ultrabásicas, gabros y piroxenitas y en sienitas y traquitas que afloran en el macizo de Betancuria y otros puntos del Complejo de Fuerteventura.
Por otra parte, los materiales que han hecho intrusión, diques y rocas granudas, han elevado hasta la superficie materiales sedimentarios depositados en fondos abisales, cuya edad es contemporánea con la apertura inicial del Océano Atlántico. El eje principal donde afloran estas “rocas bandeadas” y a veces microplegadas y falladas, es el Barranco de Ajuí, muy metamorfizadas y donde en algunos puntos han aparecido fósiles que han permitido determinar su edad absoluta en unos 180 m.d.a.

La Isla de Lobos

El día 7 de Diciembre se dedicó a estudiar el Islote de Lobos Marinos, respondiendo su nombre a que en el Siglo XV, aun existía una nutrida colonia de estos animales. La Isla de Lobos está constituida por una caldera, de lapilli, escorias y bombas muy sueltas y algunas montañas de menor entidad pero también conos volcánicos y un extenso malpaís y todo con una extensión de unos 6 kilómetros cuadrados. Los pequeños conos tienen escorias y piroclastos de proyección como La Montañeta donde está emplazado el Faro en la Punta Martiño. Todos los materiales son basálticos con pequeños granos de olivino. La Caldera es en realidad medio cráter, pues la otra mitad se derrumbó hacia el mar. Del cráter, salió una colada de lava que cubre una gran extensión. Arenas orgánicas están invadiendo la isla impulsadas por el viento Alisio y ya hay pequeños campos de dunas, la zona más antigua de la isla, está situada al Norte de El Puertito, donde existen “caliches” y arenas cementadas calcáreas, que han sido utilizadas allí mismo en hornos para fabricación de cal. Un aljibe en ruinas ocupa también una parte de la zona antigua, que posiblemente fue un islote inicial que precedió al actual.

brujula