Pájara

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Superficie: 383,51 kilómetros cuadrados. (23,11% de la superficie de Fuerteventura).
Altitud: 196 m (capital municipal), 250 m (Toto), 2 m (La Lajita).
Distancia por carretera: 41,5 kilómetros de la capital de la isla.

El municipio majorero de mayor extensión superficial, ocupa el sector meridional de la isla. Sus límites llegan, por el norte, con Betancuria, a partir de una línea que parte de Gran Montaña (708 mts.), sigue una serie de cuchillos y riscos, para continuar por el barranco de Ajuy, que queda incluido dentro del término municipal. Por el este, se encuentra con Tuineje, a lo largo de una frontera que parte asimismo de Gran Montaña; desciende hacia el suroeste, siguiendo las alturas más relevantes, para a partir de la Montaña Hendida, tornar hacia el sur, adoptando finalmente el curso del barranco de Tisajorey, hasta la costa.

Queda así definida una amplísima línea costera, mucho más extensa por su vertiente occidental. Esta presenta un área norteña acantilada y con pocas playas, mientras que más al sur, se desarrollan las playas de Barlovento de Jandía y Cofete. Por el este, como elemento más destacado, aparecen las largas playas de sotavento, culminando en la Punta de Jandía.

Se delimitan claramente dos espacios, unidos por el estrecho Istmo de La Pared: La Península de Jandía y el resto del término, que ocupa el sector meridional del Macizo de Betancuria. Dentro de este macizo se encuentran los materiales que componen el Complejo Basal, los más antiguos de la isla. De esta forma, se catalogan desde sedimentos marinos mezosoicos, anteriores a la formación del Archipiélago, lavas submarinas, intrusiones volcánicas de distinto tipo, y series volcánicas más recientes.

El relieve es una sucesión de barrancos y valles, separados por conos y cuchillos. El jable, en la zona de Vigocho, cubre una destacada superficie, Aproximadamente a partir del barranco de Amanay y hasta Jandía, dominan los materiales antiguos (miocénicos), correspondientes al primer Ciclo Volcánico. El Istmo de La Pared es una estrecha franja (que llega a los 4 kilómetros), en buena parte cubierta por las dunas de jable.

Jandía supone un macizo antiguo, originariamente formado aparte del resto de la isla. El modelado erosivo ha dado lugar a una crestería, en forma de arco, donde se encuentra la máxima altitud de Fuerteventura: el Pico de la Zarza (807 metros).

El carácter predominantemente árido del clima, con abundante insolación y escasas precipitaciones, tiene sus matices más húmedos, con los mayores aportes pluviométricos que introduce el relieve. De esta forma, las cumbres de Jandía conocen la presencia aislada de especies vegetales propias del monte verde, así como especies termófilas. Palmerales, comunidades de tarajales, cardonales y tabaibales, junto a la vegetación de arenales y saladares, constituyen la cubierta vegetal más representativa.

El Parque Natural de Jandía une a su interés paisajístico y geomorfológico, desde las cresterías a las superficies de jable, el hecho de conservar especies tan amenazadas como el Cardón de Jandía y la Hubara.

En las cercanías de Morro Jable, se encuentra el espacio natural de El Saladar, que constituye un original y frágil ecosistema, muy amenazado.

El Parque Natural de Betancuria, también forma parte del término, y reúne las formaciones geológicas más antiguas de Canarias.

Montaña Cardones es un espacio natural que engloba uno de los mejores cardonales de la isla, en un área de interés arqueológico.

Por otra parte, tanto la amplia línea costera, con enclaves como el Jable de Vigocho, son espacios de singular valor natural.

Es uno de los poblamientos más antiguos, después del de Betancuria. Tuvo su nacimiento al parecer en el siglo XVI, aunque con anterioridad pudo ser un caserío en el que se levanta una ermita en la centuria precedente.

Tras estos oscuros inicios, comienza su desarrollo poblacional, contando en el siglo XVIII con la presencia de un pequeño núcleo de milicias allí acantonado.

Se convierte así Pájara en asentamiento para el marino que llegaba a los puertos del sur de la isla o el ganadero que guardaba sus rebaños en las inmensidades de Jandía.

La parroquia, bajo la advocación de Nuestra Señora de Regla, se erige en 1711, justificándose por el número de habitantes y la distancia a Betancuria, de la que se segrega.

Como municipio adquiere su independencia en 1812, como sucede con otros muchos ayuntamientos de las islas.

A Pájara correspondió la defensa, en ocasiones, de los ataques piráticos contra Fuerteventura que se aventuraban en la isla por estas costas sureñas.

Sin lugar a dudas, el punto de visita de interés cultural más importante lo constituye el templo parroquial.

De sus dos cuerpos, el primero se trazó antes de 1687, según figura en uno de los tirantes de la armadura del prebisterio. Posteriormente, en las Sinodales del Obispo Dávila y Cárdenas, el prelado afirma que “estábase haciendo una nave más en dicha iglesia, por no ser la que tenía capaz de su feligresía, que se ha aumentado. En este presente año se ha concluido y queda muy decente”. Ocurría esto en la tercera década del siglo XVIII.

Su interior es similar al de toda arquitectura religiosa de las islas; pero lo que realmente llama la atención es la portada de la nave principal. Su esquema es clasicista, con frontón triangular enmarcado en un rosetón, sobre pilastras. Sin embargo, a este marco se han añadido motivos decorativos de clara inspiración azteca, datados al parecer en el siglo XVII y existiendo controversia sobre su origen.

Citar finalmente, en el plano arqueológico, la llamada Pared de Jandía.

En Pájara se encuentran todas las actividades económicas que se dan en Fuerteventura. Pero la que constituye su núcleo fundamental es el turismo.

Se concentra éste en la playa de El Matorral y en la desembocadura de la cañada de La Barca; se encuentran allí los hoteles y los bloques de apartamentos, que se extienden luego por la costa hasta La Pared y Costa Calma. Es Jandía el principal centro hotelero de la isla.

Por lo que se refiere a la agricultura, es principalmente de regadío, ya que es ésta una de las zonas con más agua, como lo demuestra la bella toponimia. Los productos más importantes son el tomate, la alfalfa y las papas, de las que es una de las zonas más feraces.

La ganadería es otro de los pilares de la economía municipal. Por las grandes zonas despobladas, pastan libremente los ganados de cabras que hacen de Pájara una de las principales zonas en abundancia de estos animales.

Todos aquellos aspectos que giran en torno al mundo pastoril, tienen en el municipio y especialmente en Jandía, señalada importancia. Es el caso de las apañadas, en las que se reúne el ganado caprino que anda suelto. En ellas se capan los machos jóvenes y se marcan las nuevas crías.

Hemos de citar, por último, la pesca que se centra en Morro Jable (pese a que el turismo ha absorbido parte de su población laboral), La Lajita y Ajuy principalmente.

brujula