Tuineje

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Superficie: 275,93 kilómetros cuadrados. (16,63% de la superficie de Fuerteventura).
Altitud: 205 m (capital municipal), 218 m (Tiscamanita), 3 m (Gran Tarajal).
Distancia por carretera: 32,5 kilómetros de la capital de la isla.

Un nombre de raíz aborigen

La primera referencia escrita que hemos podido registrar del topónimo Tuineje, data del año 1590, en la que se le considera un pago de Betancuria (único poder administrativo de la isla hasta el año 1812).

En los documentos históricos se registra este nombre de lugar con variaciones tales como: Tuyneje, Tuinexe, Tuinege, Tunehe, Tuinehe, Tinueje, Tuygene… Todas las variantes conservan el inicio con la consonante -T- , muy generalizada en los nombres de los pueblos majoreros: Tuineje, Tiscamanita, Tesejerague, Tequital, etc.

Del topónimo Tuineje, desconocemos su significado en el léxico común, si es que entre los aborígenes lo tuvo alguna vez. Por tanto, aunque no se puede afirmar documentalmente, es muy probable que este nombre de lugar ya fuese pronunciado por los nativos, antes de la conquista de Fuerteventura en el año 1405.

Primeros pobladores

La gran similitud existente en el conjunto de las características físicas, geográficas, económicas, políticas... de la isla, traen como consecuencia lógica, una evolución histórica de nuestro municipio íntimamente ligada a la evolución general de toda Fuerteventura.

La amplia llanura que constituye el núcleo central de Tuineje, poseedora de las tierras más fértiles (arcillosas de granulado fino), debió concentrar a la mayor parte de la población aborigen. Testigos de ello, son los yacimientos de hábitat, corrales ganaderos y materiales arqueológicos descubiertos en la zona Oeste del municipio, en una franja que va desde Tuineje hasta Tesejerague.

Aquí nos encontramos con los enclaves y conjuntos de la Montaña de Tirba, La Florida, y Tesejerague. Igualmente, se localizan importantes yacimientos en los barrancos de la zona costera del Malpaís, poseedora de buenas condiciones de camuflaje ante eventuales invasiones y generalmente relacionada con una ocupación temporal, sujeta a un tipo de aprovechamiento económico ganadero. Estos primeros pobladores, basaban su economía de subsistencia en la ganadería menor (especialmente cabras), y en el marisqueo: lapas (Patella candei), burgados (Monodonta sp.) y mejillones (Perna perna).

La Conquista de la Isla

Con la Conquista de la Isla en 1405, dirigida por el Normando Jean de Béthencourt, Fuerteventura finaliza su Prehistoria e inicia una nueva etapa, que tendrá reminiscencias feudales. En el año 1476 se constituye jurídicamente el Señorío Territorial de Fuerteventura, por el cual, los Reyes Católicos reconocen al conquistador su dominio sobre la isla.

La Villa de Betancuria, donde se asientan los conquistadores, se convierte en el eje que ostenta el poder administrativo por medio de un Cabildo (a modo de ayuntamiento único), sometido a los Señores como propietarios de la isla. El asentamiento de población en el resto de Fuerteventura, se realiza gradualmente, en los valles de mejores tierras. Se huye de las costas, de terrenos menos fértiles o completamente estériles y arenosos y, sobre todo, de la costa oriental por el temor de las invasiones bereberes. La situación de privilegio de los Señores no es tan importante en el aspecto militar, puesto que van perdiendo gradualmente competencias en este campo.

A finales del siglo XVI, con la llegada a Canarias del primer Capitán General, la defensa de la isla comienza a ser asumida por la Corona que nombra a los Sargentos Mayores. A nivel religioso, la isla entera pertenecía a la Parroquia Matriz, con sede en Betancuria. Las posteriores divisiones parroquiales van a tener una gran trascendencia en la creación de los futuros municipios. La economía gira entorno a la producción de orchilla (Roccella canariensis), un liquen utilizado para el tinte de color púrpura, la ganadería y la agricultura cerealística de secano, cultivada en gavias, que en años de pocas lluvias producía graves crisis de subsistencia.

Siglo XVIII. Creación de la Parroquia de San Miguel

En 1708 se crea el Regimiento de Milicias y el Coronel asume poderes importantes, como Gobernador de las Armas. Estos poderes se incrementaran hacia otros ámbitos socio-económicos como consecuencia de las reiteradas ausencias de los sucesivos Señores, residentes en otras islas. Asimismo, por estas fechas se crean varias compañías de milicias, entre ellas una en Tuineje.

La Iglesia jug óun papel importante en la configuración territorial de los futuros municipios. La Parroquia Matriz de Betancuria crea en 1708, aunque se ponen en marcha en 1711, las Ayudas de Parroquia de La Oliva y Pájara. De esta última dependerá Tuineje, hasta que el 17 de diciembre de 1790 se crea la Ayuda de Parroquia de Tuineje.

El 23 de junio del año 1792, el Obispo Tavira establece una nueva división parroquial que abarca el territorio del actual municipio, incluyendo en ella la parte de Sotavento de la Península de Jandía, con una población estimada de unos 1.670 habitantes.

En el año 1739 Inglaterra y España se declaran la guerra, que tendrá efectos graves sobre la economía isleña

Ataques Ingleses

De los acontecimientos militares surgidos en Tuineje, destacan por su relevancia, los ataques ingleses contra Fuerteventura en 1740.

Como consecuencia de la guerra anglo-española, la isla se vio frecuentada por buques corsarios, debido a que tenían el acceso a un fácil botín y al apresamiento de navíos civiles, a los que luego transportaban y vendían en las Islas de Madeira.

Entre octubre y noviembre de 1740 capturan y queman las embarcaciones: «de José Antonio, Fandango, La Estrella, San Agustín y de Pedro Álvarez», aunque destacan dos significativos encuentros bélicos entre tropas inglesas y nativos.

El día 13, del mes de octubre de 1740, un corsario inglés desembarca con su contingente de tropas en la zona de Gran Tarajal y siguiendo el cauce del barranco pone rumbo a Tuineje, donde fuertemente armados realizan varios saqueos y destrozos entre ellos a la iglesia del pueblo.

El Teniente Coronel Sánchez Umpiérrez recluta gentes del lugar y va en busca de los ingleses que ya estaban en retirada, encontrándose ambas fuerzas en la Batalla de El Cuchillete. Por un lado, estaban los ingleses con su armamento moderno para aquel entonces. Por otro, los majoreros armados con chuzos, palos, rozaderas y utilizando como escudo a los camellos de los campesinos. El Teniente Coronel logra así una memorable victoria, produciéndose 33 bajas entre los 53 soldados británicos, quedando el resto como prisioneros de guerra.

La otra gran batalla, se inicia el 24 de noviembre con similar desembarco de 55 soldados en Gran Tarajal y la posterior ruta hacia Tuineje, lugar en donde vuelven a saquear y destrozar la iglesia, con lo que los pillajes se convierten también en una cuestión religiosa, que hieren el fuerte sentimiento creyente de los majoreros de la época.

Esta vez los nativos estaban alertados y conocieron de antemano el desembarco. Con un contingente de tropas mayor y mejor armados (tenían el botín de la anterior batalla), hicieron frente a los británicos en la Batalla de Llano Florido (denominada popularmente Batalla de Tamasite), liquidándolos en su totalidad en medio de una cruel contienda. El propio Teniente Coronel, no pudo frenar la furia de los majoreros, que ante tanta reincidencia vandálica de los corsarios ingleses, arruinando sus cosechas y sus modos de subsistencia en un medio insular aislado, se encontraban muy sublevados. Allí, junto a las faldas de la montaña de Tamasite, sufren los invasores su más severa derrota.

Siglo XIX

De gran trascendencia para el Régimen Señorial serán Las Cortes de Cádiz. En 1811 proceden a la abolición de todas ellas, aunque de hecho ya habían perdido muchas competencias y poder, en favor del Estado.

En 1812, dichas Cortes, realizan una reforma administrativa que otorga la categoría de municipio a toda parroquia superior a los mil habitantes. Así, encontramos que durante la época del Trienio Liberal, concretamente en 1820, aparece Antonio Cabrera Casañas como alcalde de Tuineje.
Pero todos estos nuevos ayuntamientos sufren altibajos, existiendo sobre el papel en la mayoría de los casos, debido a la inestabilidad política nacional y a la falta de medios para formar una entidad local verdaderamente operativa, por lo que su situación no se normalizará hasta los años 1833-37.

La Península de Jandía pasará a depender exclusivamente del nuevo Municipio de Pájara. Con respecto a Tuineje, esta delimitación municipal no sufrirá alteración alguna, conservándose en la actualidad. En el año 1837, el Estado Español liquida definitivamente el Régimen Señorial.

Siglo XX.
Pioneros en la introducción de la agricultura de regadío

En las primeras décadas del Siglo XX, gracias al papel de una minoría burguesa emprendedora, la zona Sur de Fuerteventura, experimenta un fuerte empuje económico. Estos señores crearon un gran centro de producción agrícola, teniendo el valor de desechar la plantación cerealística de secano (monocultivo de la Isla durante siglos). Impulsaron la introducción del regadío para cultivar considerables campos de alfalfa, adquiriendo para ello máquinas prensadoras. A partir de 1910, iniciaron la gran expansión del cultivo del tomate instalando aeromotores por toda la geografía municipal, con el objetivo de extraer agua subterránea.

En los años cincuenta, el Gobierno de Franco, aprobó el Plan de Ordenación Económico Social de Fuerteventura con el propósito de paliar su evidente retraso socioeconómico, realizándose importantes obras de infraestructura, aunque la mayoría de actuaciones previstas no se llevaron a cabo. En esa década existían unos 400 pozos en el municipio, aunque la falta de medios para su reparación era un grave problema.

Gracias al cultivo de regadío, el olvidado puerto natural de Gran Tarajal experimentó un despegue importante, puesto que toda la producción agrícola propició un crecimiento del tráfico marítimo y por consiguiente una expansión económica, que puso en peligro la supremacía de Puerto de Cabras, ciudad que a raíz de la creación del Cabildo Insular, en 1912, se convirtió en la capital insular.

En el plano religioso, durante este siglo se crean dos nuevas parroquias dentro de los límites municipales de Tuineje: San Marcos, en Tiscamanita (1915) y San Diego de Alcalá, en Gran Tarajal (1943).

Siglo XXI.
Los pilares básicos de la Economía actual

En la actualidad, los pilares básicos sobre los que se sustenta su economía son la agricultura de tomate y forrajeras (primer productor insular) y la ganadería (carne de cabra y quesos). Aparece en menor medida la pesca, que tuvo cierta relevancia en Gran Tarajal, aunque actualmente se ha convertido en una actividad complementaria y orientada a abastecer el autoconsumo y a los visitantes. Y por último, se está implantando el sector turístico (Tarajalejo, Giniginámar y Las Playitas), pero en una proporción mucho menor que en los tres destacados enclaves vacacionales majoreros.

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brujula