Bic La Atalayita

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En Fuerteventura promueven el expediente de declaración de bien de interés cultural para el yacimiento arqueológico de “La Atalayita”

La Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico del Cabildo de Fuerteventura promueve el expediente de declaración del Bien de Interés Cultural, con categoría de Zona Arqueológica, a favor del yacimiento arqueológico del Poblado de La Atalayita, en el municipio de Antigua, cuyo anuncio oficial publica el BOC en su edición de hoy (1 junio 2005).

El yacimiento arqueológico Poblado de La Atalayita, se encuentra situado en el sector centro-oriental de la isla, en la margen derecha del Valle de Pozo Negro, junto a una pequeña elevación que se denomina La Atalayita, la cual le ha dado nombre al poblado, y dentro del malpaís que formaron las lavas procedentes de las erupciones de la Caldera de La Laguna y la Caldera de Liria.

La zona donde se asienta el poblado pertenece al término municipal de La Antigua y ha sido desde tiempos históricos tierras del mancomún de los vecinos, denominada tradicionalmente como la costa. Estas tierras estaban dedicadas principalmente al pastoreo libre de animales y a una restringida agricultura de secano. Alrededor de estas actividades surgió, en el Valle de Pozo Negro, el núcleo poblacional de El Saladillo y algunas casas aisladas habitadas temporalmente por pastores.

A unos dos kilómetros hacia el este del Poblado de La Atalayita se localiza la ensenada de Pozo Negro, cuyo puerto natural era conocido en los mapas desde el siglo XV como punto de entrada y salida de mercancías. En la actualidad constituye el asentamiento humano más importante del Valle.

Por lo general y atendiendo a las características de las estructuras de pequeño tamaño, se deduce que éstas estaban concebidas como simples refugios nocturnos o ante las inclemencias ambientales, de modo que la mayor parte de las actividades de la vida diaria se desarrollarían en el exterior.

En este sentido, el perímetro de la delimitación del Bien de Interés Cultural se fija en el espacio que ocupan los vestigios localizados en el yacimiento arqueológico, el cual alcanza una superficie de 45.045 m2, siendo su perímetro de 1.058 metros.

Para la delimitación como entorno de protección del Poblado de La Atalayita se ha tenido en cuenta la apreciación de los valores culturales del yacimiento arqueológico y del espacio que lo rodea, así como los valores naturales de la zona donde se ubica el Poblado.

Al oeste del poblado está la fuente denominada por los lugareños como Rocha, y que algunos investigadores han creído encontrar en el topónimo de esta fuente, el lugar donde, supuestamente, debía estar la torre-fortificación que el conquistador normando, Jean de Bethencourt construyó durante la conquista de la isla entre 1402 y 1405. La fuente se sitúa en una vaguada muy pendiente de la ladera norte del Morro del Saladillo. Su existencia es conocida en los documentos del siglo XV como fuente de Riche Roche, apareciendo también en los Acuerdos del Cabildo desde el siglo XVII con el nombre, entre otros, de Rocha Roche.

Centro de Interpretación

El Poblado de La Atalayita es un yacimiento arqueológico, cuya ocupación se remonta a la época aborigen y ha sido reutilizado, de forma continuada, por los pastores después de la conquista y colonización de la isla. Esta característica es común para la mayoría de los asentamientos preeuropeos de la isla, al pervivir, posiblemente, en la nueva población colonizadora las mismas estrategias económicas-culturales de los aborígenes para el cuidado y mantenimiento del ganado.

Los primeros estudios realizados en el poblado se iniciaron en la década de los años 50-60 con Sebastián Jiménez Sánchez, quien lo denomina por el topónimo de El Saladillo. Es a partir de 1974 cuando será conocido con el nombre de La Atalayita, iniciándose en enero de ese mismo año las tres campañas de excavaciones arqueológicas desarrolladas entre 1974 y 1977 a cargo del profesor Demetrio Castro Alfín.

En 1990 el yacimiento de La Atalayita fue objeto de un Plan Especial de Protección, realizado para la Viceconsejería de Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias. Posteriormente, se iniciaron los estudios pertinentes para la creación de un Centro de Interpretación, del yacimiento arqueológico de La Atalayita.

Dada su importancia en el contexto cultural de la isla, su divulgación permitiría dar a conocer diferentes aspectos relacionados con la forma de vida de los aborígenes. Para ello se construyó, próximo al yacimiento, el edificio que alberga el Centro de Interpretación y cuya obra ya se ha finalizado, estando previsto que en los próximos meses se ponga en funcionamiento. Así mismo y con la intención de poner en visita al yacimiento, se han acondicionado unos senderos que permitiera la visita a las estructuras más representativas del poblado, restaurándose algunas de ellas.

Poblado de La Atalayita

El Poblado de La Atalayita ocupa una superficie aproximada de 45.045 m2 y está formado por 115 estructuras de diversa tipologías y complejidad, las cuales podemos dividir en:

  1. Estructuras abovedadas. De dimensiones reducidas y planta circular o elíptica, de escasa altura, alrededor de 1,5 m, y de pequeño tamaño, 1,5-2 m de diámetro, aproximadamente. Son espacios angostos con vanos de entrada muy estrechos y bajos, presentando, generalmente, el suelo rehundido. La techumbre consiste en una falsa bóveda, formada por la aproximación de sucesivas hiladas a base de piedras planas y alargadas que proporcionan una mayor estabilidad y seguridad al techo. Éste se rellena con piedras de dimensiones más pequeñas que ayudan a tapar los huecos e impermeabilizar.

Algunas de estas estructuras presentan un pequeño pasillo entre el vano de entrada y el recinto interior, resguardando este espacio. Es frecuente un muro de piedra que separa el espacio interior del exterior a modo de patio. Estas construcciones aparecen solas o adosadas formando conjuntos.

  1. Estructuras mixtas de mayores proporciones. Formadas por el adosamiento de distintos espacios. Son de planta circular, elíptica o irregular, donde se mezclan recintos de mayores dimensiones con muros altos y vanos de entrada amplios con otros recintos más pequeños, de tipología abovedada. Estas estructuras aparecen adosadas formando conjuntos complejos, abiertos a un espacio central.

  2. La cueva como vivienda. En el poblado existe un tubo volcánico acondicionado, con un muro en el exterior que rodea la entrada y que probablemente estaría cubierto. Al interior se accede a través de un vano estrecho con dos peldaños descendentes. Este espacio hace de antesala que comunica al tubo volcánico.

  3. Construcción tradicional restaurada. En el poblado también existe una vivienda de tipología tradicional, construida aprovechando las piedras de las estructuras aborígenes. La planta, de tendencia rectangular, presenta una tipología distinta a la vivienda aborigen de tendencia, generalmente, circular o elíptica. Otras dependencias, como la cocina, se introducen en la vivienda histórica, aunque de forma rudimentaria. El espacio dedicado a ésta se limita solamente a un recinto rectangular sin cubierta. En su interior un muro, a modo de poyo, servía para colocar los "teniques" donde se guisaba la comida. Los vanos se limitan, a igual que en las estructuras aborígenes, al de la entrada, siendo en la vivienda tradicional de mayores proporciones. En su interior existen pequeños huecos en la pared con forma de alacenas para guardar objetos. La techumbre, restaurada, realizada con varas de tarajal y cubierta con torta de barro, es una característica que define la arquitectura tradicional de Fuerteventura.

  4. Estructuras anexas. Es muy común en los poblados aborígenes de Fuerteventura la presencia, en las proximidades de sus viviendas de recintos circulares o elípticos que se asemejan a corrales para el ganado. En La Atalayita aparecen construcciones que responden a esta tipología y que han sido reutilizados por pastores en épocas históricas como corrales, gateras y toriles para encerrar cabras y camellos. Son numerosas las gateras que existen en el poblado, constituyendo un claro exponente del uso pastoril de la zona.

  5. Otras construcciones circulares y semicirculares. Son recintos delimitados por una hilera de piedras y cuya funcionalidad todavía se desconoce, también están presentes en el poblado.

Las formas más generalizadas de planta, en las construcciones de La Atalayita, son de tendencia circular, elíptica y polilobular, oscilando entre 1,5 a 5 metros de diámetro las más pequeñas, hasta 10 metros en las de mayores dimensiones.

El empleo de la piedra es el principal elemento en estas edificaciones, utilizando las rocas volcánicas del malpaís e intercalando, en ocasiones, otro tipo de piedra más compacta, como basalto, en muros y dinteles.

Hasta ahora, la mayoría de los investigadores han planteado que estas estructuras se hacían con piedra seca, sin ningún tipo de argamasa, aunque se ha comprobado que existen edificaciones aborígenes donde se aprecia una masa cimentadora compuesta por arcilla, piedras pequeñas y restos de conchas entre las piedras que conforman los muros de las construcciones. La finalidad de esta argamasa, aparte de reforzar y dar estabilidad a la propia edificación, es actuar como elemento aislante frente a las inclemencias meteorológicas.

El Poblado de La Atalayita se ubica dentro del Paisaje Protegido del Malpaís Grande, limitando al sur con el Monumento Natural de Cuchillos de Vigán. Estos espacios, protegidos por la Ley de Espacios Naturales de Canarias (Decreto Legislativo 1/2000, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Texto Refundido de las Leyes de Ordenación del Territorio de Canarias y de Espacios Naturales de Canarias), por su gran valor paisajístico, geológico, faunístico y florístico, destacan también por su gran valor cultural, donde se han desarrollado históricamente actividades tradicionales relacionadas con el pastoreo.