"Aspectos geológicos,botánicos y ecosistemas de La Gomera"

Flora de la zona baja

Juan Montesino Barrera

El número de especies vegetales que pueblan la Gomera es de unas 650, lo que hace que, en abundancia, la Isla ocupe el cuarto lugar después de Tenerife, Gran Canaria y La Palma, y tiene que ver más con su accidentado relieve, inductor de una gran variedad de microclimas, que con su tamaño comparativo en el mapa.

Las especies endémicas insulares (solo de la Gomera) son unas 40, lo que da un gran porcentaje, sin contar las especies autóctonas que también están en otras islas (Endemismos canarios).

Posiblemente, los profundos barrancos, flanqueados por altos lomos y lomadas, han funcionado como áreas-islas para la evolución de las plantas, debido al aislamiento de sus poblaciones por grandes barreras geográficas naturales, que ha aumentado su variedad a lo largo de millones de años.

En las desembocaduras de los barrancos y otros bordes costeros destacan los Salados(Zygophyllum, Salsola, Schizogyne, Licium, etc.) que en ciertas áreas forman densos matorrales como el de la Playa del Inglés, y otras especies adaptadas a la salinidad del litoral, incluso al agua del mar, como Rupia sp. en el Charco del Cieno. Detrás y sobre todo en terrenos arenosos, quedan restos todavía de las grandes poblaciones de Tarajales (Tamarix canariensis) como en el Cabrito, Valle Gran Rey, Puerto del Trigo, Playa de Avalo, etc.

A continuación, los Palmerales de los cauces con agua subterránea, que han sido diezmados en la costa a causa de los monocultivos, pero todavía abundantes en los cauces medios y altos, acompañados por Cañaverales, Juncos, Canutillos, Ñames, Berros, etc. así como de especies forestales que han bajado del monte como los Sauces, Brezos, Fayas y otras que se desarrollan bien en estos ambientes más termófilos. En muchos barrancos del Sur y del Este son los Balos casi únicos pobladores de los cauces.

Las laderas y lomos de toda la isla están ocupados, hasta el Monteverde, por la vegetación propia de la zona baja: Tabaibales Cardonales y especies acompañantes.

Los Cardones, Tabaibas, Verodes, Afirmaderas, Orijamas, Cerrillos y muchas otras, son comunes en toda la isla mientras que muchas tienen una distribución más restringida. De las Tabaibas destacamos: Euphorbia aphylla en la costa Norte, E. bravoana en el Este y E. berthelotii abundante en el Sur hasta casi la cumbre.

En el grupo de las Beas o Gomeretas, destaca Aeonium decorum en el Sur y A. castello-paivae en el Norte, ampliamente distribuidos, y otras especies más o menos frecuentes como A. viscatum, en el NE, A. subplanum en los lugares húmedos de las laderas próximas a la cumbre, sin olvidarnos de los más localizados A. gomerense y A. saundersii.

De la familia de las Compuestas sobresalen algunos grupos importantes en Canarias, como las Margaritas o Magarzas y las Cerrajas. Del primero tenemos la común Afirmadera: Argyranthemum frutescens, cubriendo muchos rumbazos de laderas y acantilados marinos y otras de zonas más altas como el A. callichrysum de flores amarillas, que es frecuente en las cercanías del monte y tejados de la cabecera de los barrancos.

Las Cerrajas y Cerrajones, buenos alimentos para el ganado, también son abundantes: el Balillo, Sonchus filifolius lo encontramos en muchas laderas del Sur y Oeste; S. gonzalezpadronii en el Norte y Oeste, S. ortunoi en la parte central y algunos barrancos y S. regis-jubae en riscos del Norte. Con esta denominación también se conocen las especies de Tolpis, Crepis y otras.

De la misma familia botánica son también los Cabezones o Centaureas que, aunque raras, presentan dos endemismos gomeros: C. sataratensis de los Barrancos de Argaga y del Cabrito y la rarísima C. gomerytha del noroeste. Otras como los Faros: Gonospermum sp. son más abundantes y variadas que lo que cita la literatura botánica para la isla.

Otro grupo importante son las Tajoras: Sideritis (o Leiicophae), comunes en paredones y grietas de los riscos de la Isla, como S. losyi en Roques, Fortalezas y paredones; S. dendro-chahorra común desde Benchijigua hasta Taguluche; los endemismos gomeros: S. gomerae, abundante en el Este y fácil de ver colgando de los riscos de la carretera de San Sebastián a Hermigua (entre túneles), S. nutans, bastante olorosa y abundante en los Barrancos de Valle Gran Rey y Argaga, y S. cabrerae, parecida a la S. gomerae pero de inflorescencias erectas y más difícil de encontrar desde Benchijigua hasta Gerduñe.

Los Cardoncillos, Ceropegia sp., se pueden ver todavía en alguna ladera y en algunas poblaciones más numerosas como las de las cercanías de Arguamul; C. cerathophora y C. krainzii son las dos especies gomeras.

En el Norte y sobre todo en las laderas inclinadas y no escalonadas del Basamento (Vallehermoso, Tamargada), las Sabinas, (Juniperus phoenicea), las pueblan formando sabinares, de los más ricos de Canarias. En algunos riscos de la cara sur aparecen sabinas aisladas, de lo que seguramente es responsable algún cuervo despistado, que ha dejado la semilla después del paso por su aparato digestivo.

De las Siemprevivas, Limonium sp., citaremos las raras L. redivivum de la zona de Chipude y L. dendroides, arbustiva y en peligro de extinción, con pocos ejemplares en ciertos tejados de los Barrancos de Argaga y del Cabrito y en Jaragán.

Existen luego otras especies endémicas, que encontramos acompañando a las citadas, o formando poblaciones localizadas. Tal es el caso de Convolvulus scoparius (Escobón) en el Barranco de la Guancha, Parolinia Schizogynoides del Barranco de Argaga y Alojera, Pimpínella junoniae de las bandas del sur y frecuente en terrenos escarpados y muchas otras que podemos encontrar caminando por los barrancos y lomadas de la Gomera. Hay barrancos como el de Argaga que son ricos jardines botánicos de endemismos y maravilla para cualquier naturalista en su deseo de conocer la flora de la Isla.