curso: “Estudio Científico de Islandia: tectónica atlántica, volcanes, géiseres, glaciares y desiertos”
Literatura
Islandia posee dos de los mejores referentes autóctonos en lo que se
refiere a la manifestación artística de la literatura durante la
Edad Media, siendo al mismo tiempo la nación con un bagaje cultural escrito
más importante del entorno escandinavo durante el mismo periodo.
Básicamente, el legado literario medieval islandés puede agruparse
en dos grupos diferentes pero entroncados. El primero está constituido
por poesías de claro origen nórdico mantenidas a nivel insular aún
cuando este tipo de obras habían perdido su vigencia en Noruega y Dinamarca.
Estos trabajos se subdividen en dos modalidades: poesía édica o
Edda, y poesía escáldica.
El segundo conjunto literario, reconocido como la gloria de las letras
nacionales, está constituido por las Sagas, relatos épicos de diversa índole
cuya trama siempre se desarrolla en los dos siglos y medio posteriores a la colonización
de Islandia.
Poesía
La poesía édica o Edda se caracteriza por su estilo libre, carente de normas prefijadas de composición, por lo que su métrica es variable. Su temática también es diversa, aunque aborda sobre todo viejas leyendas de origen germano, y por lo tanto, nórdico, que pueden subdividirse en tres categorías que constituyen la clasificación oficial de esta expresión literaria:
Poesía mítica, que tiene por protagonistas a los dioses escandinavos; poesía gnómica, que versa sobre aspectos cotidianos; y poesía heroica, que relata acontecimientos más excepcionales tal y como indica su propia definición.
Por lo que respecta a sus autores, los poetas édicos fueron anónimos, en consonancia con el rasgo popular que define a esta modalidad literaria.
Al contrario que la Edda, la poesía escáldica sí que posee nombres propios atribuidos para cada obra. Esto se debe a que el origen de estas composiciones se encuentra en la corte de los reyes escandinavos, donde los skalds o poetas de palacio se encargaban de cantar las gestas y grandezas de sus monarcas, temática principal de este tipo de manifestación literaria, enriquecida más tarde con otro tipo de argumentos más mundanos pero accesibles para el público. Así, entre los escaldas más ilustres cabe mencionar por méritos propios a EgilI Skallagrímsson, sin género de dudas el mayor representante de su especialidad gracias a su obra cumbre, «Höfudlausn», compuesta a mediados del siglo X.
Otro rasgo distintivo capital en comparación con la Edda, es que la poesía escáldica está sujeta a un virtuosismo literario excepcional, sustentado sobre un vocabulario exquisito y una narración y descriptiva magnífica y detallista de cada relato, siendo de especial relevancia el uso de cuidados eufemismos en todas las composiciones.
Sagas
Mundialmente reconocidas e inigualables en su concepción, las sagas constituyen el mayor exponente de la literatura islandesa. La etimología del término significa «lo visto en la antigüedad», y tiene su referente en los acontecimientos que se sucedieron en Islandia durante los 250 años posteriores a su colonización, por lo que se ha denominado Era de las Sagas al periodo comprendido por los siglos XII y. XIII.
Todas las Sagas abordan relatos épicos, si bien sus tramas se desarrollan a partir de motivaciones diversas, como las luchas entre los primeros inmigrantes, sus relaciones amorosas o desamores, dramas familiares, etc.
Son precisamente las historias que narran hechos acaecidos en un mismo núcleo familiar las más elaboradas y las que otorgan a la Saga islandesa su marca peculiar y diferenciadora de otros tipos de relatos similares elaborados en los demás países escandinavos y en Europa continental. Así, las sagas familiares se perfilan como el basamento más genuino de la tradición literaria de la isla, en el que se mezclan acontecimientos reales y ficticios, producto de la mezcla de avatares comunes para la mayoría de los colonos durante los duros tiempos del temprano asentamiento en Islandia, recreación idealizada de sus personajes, y ubicaciones concretas y detalladas de lugares y entornos absolutamente identificables en la actualidad.
La importancia que los propios inmigrantes y sus descendientes ya dedicaron a las sagas se resume por el hecho de que durante las largas jornadas invernales en las que el aislamiento en el hogar se erigía en un imponderable cotidiano, la pauta general era dedicarse a la kvöldvaka o vigilia vespertina, durante la que se leían para todos los miembros de la comunidad fragmentos de una Saga, que eran escuchados y comentados por todos los presentes.
Aquellas narraciones medievales no sólo han subsistido hasta nuestros días, sino que los islandeses actuales pueden prácticamente leerlas de corrido, ya que su lengua nativa, debido al carácter insular del país, apenas ha variado desde los tiempos de la colonización, lo que supone un rasgo de riqueza cultural de un valor incalculable, comprendido y materializado por los planes educativos vigentes en Islandia al fomentar el estudio y la lectura de las Sagas como uno de los puntales de la idiosincrasia e identidad nacionales.
Los creadores originales de estos relatos épicos también han pervivido hasta el presente, pues aunque ciertas obras son anónimas, la mayoría poseen una autoría reconocible o cuando menos atribuida a un personaje en concreto, entre los que destaca Snorri Sturluson, seguramente el escritor islandés más importante y glorificado de todos los tiempos, y al que quizá sólo pueda comparársele el literato Halldór Laxness, quien en 1955 fue galardonado con el Premio Nóbel por el conjunto de su trabajo.
De las muchas Sagas nacionales, y sobre todo familiares, hay que citar por ser de las más populares y celebradas «Egil Saga», «Njáls Saga» y «Laxdaela Saga».
Algunas Obras
Sin duda alguna, y como ya se ha dicho, los mejores exponentes de la literatura nacional islandesa son las Sagas, relatos épicos novelescos anónimos que transcurren en la Edad Media del país, localizados en ubicaciones todavía identificables y existentes en la actualidad, lo que constituye un gran orgullo para los más fervientes defensores de las raíces vikingas de los isleños.
Las Sagas se publican en diversos idiomas, siendo muy importante que la traducción sea lo más fidedigna posible al original islandés, por lo que conviene rebuscar en los estantes hasta encontrar un autor que nos convenza. Para ellos, la consulta a un empleado de la librería es primordial.
A la hora de adquirir alguna de las Sagas más célebres, se podrá optar entre Egils Saga, Laxdaela Saga, Hrafnkels Saga, Haralds Saga, Njáls Saga o Vinland Saga.
Aunque su historia se desarrolla más bajo el suelo islandés que sobre el firme de la isla, el Viaje al centro de la tierra de Julio Verne sigue siendo la novela más popular que guarda relación con Islandia. De hecho, el recorrido que efectúan sus protagonistas desde Reykjavík hasta el enorme volcán Snæfesjokull todavía puede seguirse aldea por aldea de forma fidedigna.
Especialmente recomendable resulta la magna obra “The History of Icelandic Literature” de Stéfan Einarsson, editada en 1957 por John Hopkins Press, totalmente actual a pesar de su año de su publicación ya que efectúa un repaso por los principales momentos literarios del arte de la escritura islandesa.
Muy apreciados también son los trabajos de Halldór Laxness, galardonado con el Premio Nobel gracias al volumen de su obra, de la que destacan las novelas «Salka-Valka» y «The Atom Station»