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Estudio de los ecosistemas de El Golfo de El Hierro.
Geología de la isla de El Hierro.
Evolución del Atlántico Norte oriental africano (ANOA).
Telesforo Bravo Expósito (diciembre de 1999).
La evolución del Atlántico Norte Oriental en la faja Marginal del Continente Africano, ha ido aparejada a su expansión. Después de su apertura, cuando ya habían transcurrido 160 millones de años, según algunos autores, comenzaron las perturbaciones en las cortezas oceánicas “recién” creada, que originarían las bases de un largo proceso, que dura 40 millones de años, de tos bloques individualizados de las islas afortunadas, cuyos cimientos están enraizados en un “zócalo” cortical marginal al Continente Africano pertenecían los sistemas del Jurásico-Cretácico recubierto de gran espesor de sedimentos. Este “zócalo” es bastante uniforme al determinarse su polaridad magnética, pero aparece “roto” y desordenado en la banda ocupada por el Archipiélago, banda perpendicular al talud continental.
En la transición del Jurásico al Cretácico y durante un largo período de tiempo hubo cambios de polaridad magnética, pero ya dentro del Cretácico desaparecen, existiendo la llamada “tranquilidad magnética” zona donde precisamente está edificada más de la mitad de los bloques insulares orientales del Archipiélago.
Los bloques insulares no tienen la misma edad ni se fueron elevando simultáneamente desde la corteza. Algunos asomaron sus crestas sobre el nivel del Atlántico hace unos 15-20 millones de años mientras que tos más jóvenes se pueden considerar como recientes, como El Hierro, que puede calificarse de reciente. Forma la “zaga” o la más retrasada en el proceso de la formación del Archipiélago. Su inestabilidad estructural, con varios desplazamientos gravitacionales, hablan de su falta de “madurez” y compactación alcanzadas por otros bloques, como por ejemplo, La Gomera.
Cuando se
expuso La Deriva Continental y la expansión del suelo de los océanos
(Tectónica de Placas) iniciada después de formular la incompleta
teoría
de Wegener, por H.H. Hess, en
1.960 y descubierta la simetría de las bandas de pol magnética a
uno y otro lado de los Valles de los Rift oceánicos, se ha desarrollado
por varios autores (J. Turow 1.963). Con su aplicación se solucionaban
gran parte de los problemas planteados por la Geología, Paleontología,
Geoquímica,
Sismología, plegamientos, etc.
Con los datos, todavía “crudos” obtenidos en los años geofísicos internacionales se llegó a adquirir conciencia que no todo estaba resuelto.
Actualmente se estudia el comportamiento de la Corteza Oceánica, los Mantos superior e inferior y los núcleos con técnicas muy sofisticadas que comenzaron a utilizarse en la década de los 80, las “tomografías” y los “escáneres”, términos utilizados en medicina, pero en el caso de la investigación geológica, estudiamos el comportamiento de las ondas sísmicas de hipocentros conocidos con detalle. Con ello, se han descubierto muchas situaciones que se apartan en muchas ocasiones de lo aceptado como ideas generales.
En el borde continental africano no hay subducción.
De haberla habido las islas Canárias habrían sido “tragadas” bajo
el Continente Africano; en cambio las “tomografías” señalan
una elevación
de la faja oceánica a lo largo del continente, un “Up Welling” generalizando
que incluye a las islas de Cabo Verde, donde las playas levantadas y
los “pillow
lavas” son visibles en todas las costas.
Por otra parte, las “tomografías” no encuentran movilidad en
la Corteza oceánica, pero si altas tensiones y unas temperaturas anormalmente
alta en la Corteza. Estas presiones tangenciales afectan actualmente
a todo el sistema de apertura del océano, y también han tenido que
influir en los últimos
40 millones de años en la edificación de los bloques individuales
insulares.
Las “playas levantadas” son comunes en la isla de El Hierro; la costa de Los Cangrejos y la de La Caleta de Valverde son ejemplos clásicos, son playas de más de tres metros, con cantos rodados, arenas fosilíferas y conchas mayores. En las costas del Norte, en El Golfo, hay playas fósiles elevadas unos 10 a12 metros sobre el nivel actual del mar. Suponiendo una elevación anual de un milímetro, se puede calcular su edad en unos 12 mil años, fecha de la última glaciación.
En estas playas se han encontrado bloques redondeados de rocas plutónicas, traídos en los icebergs por la Corriente Fría de Canarias. En la isla de la Madera se han encontrado también morrenas traídas por bloques de hielo.