cursos: Estudio del Medio Natural y Arqueólogico en Lanzarote y Archipiélago Chinijo.
Municipio de Yaiza
El municipio de Yaiza, situado al sur de Lanzarote, es uno de los más extensos de la isla, con 27.195 hectáreas y el que más atractivos turísticos y parajes naturales ofrece al visitante. Fue el primer lugar de conquista y el primer enclave europeo en Canarias, conocido con el nombre de Rubicón que, por disposición pontificia, su modesta capilla de San Marcial pasó a convertirse en catedral, erigiéndose así la primera diócesis del Archipiélago, en 1404.
Se trata de uno de los pueblos mejor conservados de las Islas y cuenta con diversos premios de embellecimiento, sensación que percibe el visitante al pasear por sus calles, con casas cuidadas al máximo, adornadas con gran variedad de plantas y flores, en donde, por su ambiente de calma y silencio, parece no haber transcurrido el tiempo.
Yaiza tiene una población de hecho superior a los cinco mil habitantes,
siendo el núcleo
principal Playa Blanca, con unos tres mil moradores, seguido de las entidades
de Yaiza (casco)
y Uga, con poco más de mil cien almas. Destacan, asimismo, los caseríos
de La Degollada, La
Hoya, La Geria de los Vinos, Las Breñas, Femés, Las Casitas, Maciot,
la urbanización Cortijo
Viejo y el asentamiento temporal de El Golfo.
Si atendemos a sus infraestructuras, Yaiza está bien comunicada tanto con el Aeropuerto como con la Capital insular, Arrecife, y el resto de la Isla. La conexión entre Yaiza y su núcleo turístico, Playa Blanca, se puede realizar a través de una autovía rápida y la antigua carretera general. El Municipio, a través del puerto de Playa Blanca, mantiene una conexión de ferrys con el cercano puerto de Corralejo, en Fuerteventura.
Dos compañías marítimas, Fred Olsen y Armas, mantienen un auténtico "puente marítimo" entre ambos puertos. El puerto sirve, además, de refugio pesquero y punto de atraque ocasional para cruceros turísticos. Yaiza cuenta, en la actualidad, con el único puerto deportivo insular (Puerto Calero). En 2002 contará, previsiblemente, con un segundo puerto deportivo (Marina Rubicón). En dicha fecha, el Municipio dispondrá de una de las ofertas marítimo deportiva más importante de Canarias.
Historia
Sus orígenes indígenas guardan relación con la aún no suficientemente investigadas migraciones bereberes desde el cercano continente hasta las Islas. Su irrupción en la Historia europea se produce en tres etapas bien diferenciadas.
La primera, hasta 1391, a través de las noticias de viajes y viajeros medievales, a la búsqueda de esclavos, productos tintóreos (púrpura) e imaginarias riquezas y paraísos perdidos ( Jardín de las Hespérides).
A partir de 1391 y hasta 1402, se considerarán como parte de Génova, en base al poco conocido viaje de Lancelotto Malocellus y el primer Portulano que sitúa en la costa occidental africana a Lanzarote y Fuerteventura, signadas por la bandera con el campo de gulas, de la República italiana.
Finalmente, como se refleja en otros apartados de la web, con la expedición dirigida por los nobles normandos Jean de Bethencourt y Gadifer de La Salle, saliendo en 1402 del puerto de La Rochelle y arribando a las playas del Papagayo, en Yaiza, el 7 de julio de ese mismo año.
En 1404, por una Bula Papal de Benedicto XIII, se declara al asentamiento normando como Ciudad de San Marcial del Rubicón y a su iglesia como Catedral y sede religiosa de Canarias ( Obispado Rubicense). Una sede que se trasladará al Real de Las Palmas en 1485, una vez culminada la conquista de dicha Isla.
A partir de 1420, los títulos normandos serán cedidos a los señores sevillanos de Las Casas ( de igual origen francés) y, con posterioridad, a la familia Herrera (1430). Sin embargo, el dominio señorial castellano será duramente cuestionado por los portugueses, quiénes ocuparán la Isla durante un corto período de tiempo y mantendrán sus pretensiones sobre la misma hasta que los Tratados de Alcaçobas (1479) y Tordesillas(1499) entre Castilla y Portugal concluirá dicha pugna.
Los diversos ataques piráticos berberiscos, especialmente los dirigidos por Arráez, acabarán por arruinar y destruir la Ciudad de San Marcial del Rubicón, obligando a sus iniciales pobladores a buscar un asentamiento interior más seguro. Surgen, desde el s. XVI, Femés, Yaiza y Uga que conforman, durante casi tres siglos, los centros neurálgicos del hoy Municipio de Yaiza.
Su población, sin duda escasa entre los siglos XV-XVI, evolucionará desde los 440 vecinos de 1676 a los 828 de 1688, manteniéndose prácticamente estancada hasta la década de los años setenta del s. XVIII.
La brutal erupción del Timanfaya, entre 1730-1735, arrasará la mayoría de los pequeños asentamientos y forzará a la emigración de la inmensa mayoría de sus pobladores. Así, mientras que el censo de 1733 aún refleja 869 vecinos, el de 1737 los reduce a sólo 210. El Censo de Aranda, en 1769, eleva la cifra de habitantes a 1367, experimentándose una recuperación puesta de relieve en el Censo de Floridablanca(1787), con un total de 1745 habitantes, lo que representaba el 13´6% del total insular.
En 1802, los datos de Escolar, sitúan la población en 2151 habitantes que constituirá, hasta la década de los ochenta del siglo XX, una cifra que experimentará escasas variaciones. No debemos olvidar que hasta bien avanzado el siglo XVII, estos censos incluían la población del hoy Municipio de Tías (Tías, Macher, Masdache, Tegoio, Temuyme, etc.).
Yaiza y Femés, desde 1808 y hasta 1952, se constituyeron como dos Municipios independientes. Será a partir de la década de los noventa, con el auge del sector turismo y servicios, cuando el crecimiento poblacional se dispare.
Así, de los 2675 habitantes de 1991 y los 3.909 de 1996, se pasa a los 4.200 de 1998 y los 6491 de 2000. Un vuelco poblacional que refleja un incremento del 39´4% en el periodo 1996/00 y del 35´6% en el 1998/00.
Patrimonio
En Yaiza, además de la Casa de Benito Pérez Armas, uno de los principales centros de cultura y del estilo costumbrista de la Isla, se pueden encontrar entre sus términos vestigios de los primeros asentamientos y de la creación de la primera diócesis de Canarias en torno a la Capilla de San Marcial, en el pueblo de Femés que obtuvo el rango de catedral en 1404.
Otros puntos de interés son la presencia de lo que en su día fue el Castillo de las Coloradas y la Torre del Águila, el único elemento defensivo que se construyó en el sur de Lanzarote, muy cerca de las salinas del Berrugo y junto a la playa de Las Coloradas, construcción que data de mediados del siglo XVIII. Y, sin lugar a dudas, la venerada Ermita de los Remedios, que se empezó a construir a finales del siglo XVII, así como el Faro de Pechiguera, cuya torre empezó a alumbrar en julio de 1866, con el objetivo de prever a los navegantes en el paso entre Lanzarote y Fuerteventura. En 1404, Bethencourt y Gadifer de La Salle informan a Benedicto XIII que en su castillo había una iglesia bajo la advocación de San Marcial y le solicitan la gracia de erigirla en catedral.
Conseguido el título, Bethencourt, ante de partir para Francia y dejar el gobierno de la isla al mando de su sobrino Maciot, ordena la construcción de una iglesia, para cuyas obras se trajeron carpinteros y albañiles. Desde 1407 la iglesia de San Marcial fue la catedral del Archipiélago, hasta que en 1485 es trasladada a Gran Canaria, una vez concluida la conquista de aquella isla.
Instaurada la capital lanzaroteña en Teguise, a la vista de la soledad de la zona y de la inseguridad del lugar, por su cercanía la costa, se dispone la construcción de una segunda ermita, cinco leguas tierra adentro, para resguardarla de piratas y corsarios. La actual Iglesia de San Marcial del Rubicón se levantó en Femés, en los años treinta del siglo XVII.
El paisaje
El principal atractivo natural del municipio es, sin duda, el Parque Nacional de Timanfaya. Lugar único en el mundo y una de las expresiones más relevantes del vulcanismo reciente del Archipiélago.
A lo largo de la historia se han producido tres grandes ciclos volcánicos:
- El primero, entre 10-15 millones de años (Los Ajaches);
- un segundo ciclo, entre los 3-5 millones de años, cuya máxima expresión en el área que se extiende desde Femés hasta Montaña Roja; finalmente,
- el tercero que se extiende entre los 2 millones de años y 1824, última erupción histórica insular.
Además del parque nacional de Timanfaya, Yaiza ofrece una gran variedad de espacios habitados y zonas naturales protegidas, entre las que debemos destacar: La cuidada imagen y exquisito ornato de las diferentes entidades de población, con un alto grado de riqueza patrimonial rural y respecto a la integración en el hábitat y entorno rurales.
Uga, el casco de Yaiza o Femés constituyen lugares a resaltar como valores turísticos singulares.
>Monumento natural Los Ajaches
El macizo montañoso de los Ajaches, con una superficie de 3.009,50 hectáreas está localizado en el sureste de la Isla de Lanzarote y constituye una buena muestra de los edificios volcánicos antiguos de la Isla.
El área está constituida por un conjunto de
barrancos que vierten al mar,
entre los cuales los del Valle, la Higuera, la Casita y Parrado, son
los más sobresalientes. En la
zona de cumbres destacan los picos de la Aceituna, Redondo, Hacha Grande
y Hacha Chica,
mientras que en la zona de costa, el área de la Punta del Papagayo y sus
playas constituyen los
hitos más representativos.
El área está catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves. Asimismo cuenta con localizaciones de gran interés científico y arqueológico, al albergar yacimientos paleontológicos con presencia de formas fósiles del Plioceno Inferior.
La vegetación es en general poco variada, abundando aulagas y numerosas especies de gramíneas.
La fauna ornítica está bien representada, destacando entre otras las poblaciones costeras de pardelas, petreles, charranes y águilas pescadoras. Asimismo aparecen otras especies como el alimoche o el herrerillo común.
La Geria, un verdadero museo agrario, donde el hombre ha podido con la naturaleza y ha cultivado vides y otros productos del campo, a base de un tremendo esfuerzo, con enarenados donde el picón y la zahorra actúan de aislante térmico y preservan la humedad necesaria para el desarrollo de las plantaciones; centenares de semicírculos pétreos protectores de la acción del viento y otros elementos singulares que hacen de esta zona un lugar privilegiado para los amantes de la ecología y del agroturismo. Y, junto a ello, Playa Blanca, que ha sabido combinar su tradición marinera con un desarrollo turístico sostenido y de calidad. O singulares lugares como El Golfo, una simbiosis entre mar y fuego, donde un cráter semisumergido ha dado lugar al Charco del Clico, de aguas de color verde esmeralda.
Los Hervideros, abruptos ríos de lava que penetran en el mar, testigos vivos del cataclismo eruptivo del siglo XVIII. O las Salinas del Janubio, otro exponente del esfuerzo humano en busca de la obtención de recursos naturales.
Playas
Se pueden distinguir cinco zonas diferenciadas:
- El conjunto de playas de la Punta del Papagayo,
Alrededor de la Punta
de Papagayo,
extremo meridional de la isla, en el reborde de un paisaje recubierto
de cenizas volcánicas, se
suceden una serie de playas salvajes y de arena blanca y fina que proporcionan
una sensación de
inmensa luminosidad reflejada en las pequeñas calas de El Papagayo, de
Puerto Muelas, Caleta
del Congrio, playa de la Cerita, la Cruz o del Pozo, Playa Mujeres y
los caletones de San
Marcial y del Cobre.
Son playas de aguas tranquilas a las que se accede por pistas de tierra;
la práctica del
nudismo está bien vista. Estas playas son consideradas las mejores de Lanzarote.
- Las playas de la zona sureste:
Playa Quemada, playa de la Arena, playa del Pozo, playa del Valle de la Casa, playa del Parrado y playa de la Fuentecita. - El conjunto de playas situadas en la línea de costa del barrio de Playa
Blanca:
Playa de Afre o Las Coloradas, playa Berrugo, playa Dorada y la propia playa Blanca. - Flamingo, La Mulata, La Campana y Montaña Roja.
- El núcleo vinculado a la zona del Golfo:
Playa del Janubio, Montaña Bermeja, playa del charco de los Clicos, playa del Golfo y playa El Paso. El Golfo tiene dos playas. La principal, la de mayor tamaño, debe su encanto al Charco de los Clicos, la famosa laguna verde. Mide unos 300 m. de largo y alrededor de 30 m. de ancho medio. Es una playa ventosa que soporta un fuerte oleaje. De arena negra de grano medio y picón, a su lado tiene una cala, de unos 100 m. y más cercana a las casas de la población de El Golfo. Esta otra playa se halla separada de la mayor por un peñón de color rojo y en ella varan sus barcas los pescadores de la zona. El conjunto se encuentra lindando pero fuera de los límites del Parque Nacional de Timanfaya.
Clima
En cuanto a su clima, está influido por la cercanía a las costas saharianas ( apenas 100 millas marinas) y su inclusión en el área del poderoso Anticiclón de las Azores. Se constata una estrecha interdependencia histórica entresuelo-relieve, marcado por una continuado proceso de construcción-erosión. Yaiza destaca por su elevado número de horas de sol, con un débil régimen de pluviosidad anual (aproximadamente uno 300 mm./año), sin duda influido por la escasa entidad de su relieve.
Las temperaturas son suaves a lo largo del año (24´5° C-16´8° C, de medias máxima y mínima). Enero es el mes más frío y agosto el más cálido. En resumen su clima general puede ser calificable como árido, cuyo máximo rigor calórico se ve atenuado por el flujo persistente de los vientos alisios.
Flora y fauna
Flora
La escasa altitud media del término municipal de Yaiza y su clima esencialmente árido, con débil pluviometría, sumado a las erupciones históricas de Timanfaya que han sepultado casi la mitad de su superficie con materiales muy recientes de nula fertilidad, constituyen factores limitantes para el desarrollo de la flora y vegetación. A pesar de todo, en Yaiza se encuentran diversas e importantes comunidades florísticas, como se detallan a continuación:
- FRUTICEDAS CRASICAULES Y LEÑOSAS (Tabaibales dulces, Tabaibales amargos, Matorral de rama cría o turmero y de romerillo)
- VEGETACIÓN HERBÁCEA ANUAL Y VIVAZ NO RUDERALIZADA (Pastizales terofíticos no nitrófilos)
- VEGETACIÓN RUDERAL HERBÁCEA Y FRUTICOSA (Herbazales nitrófilos de cenizos y malvas, Barrillares, Pastizales de chislate o chirate, Herbazal de cardos borriqueros, Herbazal de pajitos, Hinojal, Matorral de bobo, Matorral de mato, algoaera y espino, Matorral de brusquilla y algoaera, Matorral de aulaga y grama, Matorral de malvarosa y aulaga, Matorral de hierba muda y salado sobre jable, Matorral de aulaga y codeso sobre jable)
- VEGETACIÓN RUPÍCOLA (Comunidad de culantrillo, Comunidad de pelotilla)
- VEGETACIÓN LITORAL (Herbazal halonitrófilo de playas, Comunidad de junquillos, Matorral de uva y tomillo de mar, Sebadales)
- VEGETACIÓN HIGRÓFILA Y ACUÁTICA (Herbazal de rezumaderos, Juncales)
Fauna
La fauna del municipio de Yaiza presenta un gran interés en el contexto de la isla e incluso del archipiélago, sobre todo si nos atenemos a la presencia de una serie de aves raras y en peligro de extinción, que encuentran en este territorio uno de sus últimos refugios a nivel insular.
Los invertebrados se hallan representados por algunos grupos de gran interés en cuanto a su grado de endemicidad (no muy alto pero sí significativo), caso de ciertos órdenes de insectos: ortópteros, coleópteros e himenópteros, entre otros. En cualquier caso, muchas de las especies presentes tienen una distribución mediterránea o norafricana, tratándose de elementos sabulícolas o erémicos que encuentran hábitats idóneos en el municipio.
Un total de 39 especies de vertebrados terrestres (con exclusión de las aves migratorias no nidificantes) han sido detectadas en el término municipal de Yaiza hasta la fecha. De ellas, dos pertenecen a la clase Reptilia, 31 a la clase Aves, y 6 al grupo de los mamíferos, si bien es posible que en este último haya que incluir una especie más, la Rata Común (Rattus norvegicus), citada para otras zonas de la isla.
La proporción de especies alóctonas o introducidas es ínfima, lo cual nos indica que la calidad faunística del municipio es alta, al menos en lo referente a los vertebrados. Si además se considera al grupo de las aves migratorias, de las que se han citado más de 190 especies para el conjunto de Lanzarote (v. Emmerson et al., 1994) -muchas de ellas avistadas dentro del municipio en alguna ocasión-, el interés de la fauna vertebrada de la zona sería aún mayor.
La predominancia de hábitats eminentemente xéricos (llanos terroso-pedregosos, laderas y acantilados áridos, etc.) en el sector, condiciona una fauna característica de tales ambientes, si bien destaca, por otra parte, la existencia de una zona húmeda seminatural -las salinas de Janubio- que constituye sin duda una de las áreas de mayor interés de Canarias para la observación de aves limícolas, tanto migratorias como nidificantes.
Hay que comentar que, afortunadamente, la mayoría de las zonas de interés para la fauna están incluidas dentro de la actual red de espacios naturales de Canarias, existiendo además un Parque Nacional, el de Timanfaya, que constituye un modelo de gestión en muchos aspectos, y que se ha revelado como una de las áreas de mayor interés de todo el archipiélago para la realización de estudios biológicos y ecológicos, un auténtico laboratorio natural que debe ser preservado a toda costa.