cursos: Estudio del Medio Natural y Arqueólogico en Lanzarote y Archipiélago Chinijo.
El interés ornitológico de Alegranza
Miguel Rouco
El interés ornitológico del islote es altísimo, teniendo en cuenta que alberga a posiblemente las mayores colonias de España de halcón de Eleonora, pardela cenicienta, paíño de Madeira y petrel de Bulwer, así como a otras escasas aves como la pardela chica, el paíño pechialbo y el paíño europeo. También crían el águila pescadora, el halcón tagarote y el guirre, y es importante zona de paso de paseriformes, habiéndose citado hasta la fecha unas 80 especies de aves.
El Halcon de Eleonora
El halcón de Eleonora es, sin duda, el ave más espectacular de las que crían en Alegranza. Su extraordinaria abundancia se debe a la facilidad con la que encuentra alimento, en base al importante paso migratorio de pequeños pajarillos que sustenta el islote.
El
grueso de la población de esta especie se encuentra
en la vertiente sur de La Caldera, y también nidifica de forma importante
en Montaña Lobos, La Atalaya y La Rapadura. Actualmente está siendo
realizado un censo de parejas nidificantes, pero es probable que se supere
con creces la cifra de 100 nidos, lo que quiere decir que, en el mes
de octubre, unos 500 halcones surcarían los cielos de Alegranza, sembrando
el terror entre los exhaustos paseriformes que llegan a la isla; es decir, ¡una
densidad de unas 50 aves por km2!
Este
halcón es un ave eminentemente ornitófaga que ha adaptado su fenología
reproductora a la época de paso de sus presas. A principio de septiembre,
la mayoría de los nidos tienen dos o tres pollos de entre una y tres semanas
de edad. Una vez terminada la cría, hacia finales de octubre, ellos mismos
emprenden también un viaje migratorio que les llevará hasta África
oriental y Madagascar, regresando posteriormente a sus cuarteles de cría
en mayo y junio.
En varias ocasiones pudimos comprobar la maestría con la que dan caza a sus presas. Suelen patrullar la línea de costa en parejas y, cuando divisan a un aterrorizado pajarito escondido en la vegetación, uno de los halcones emprende un vuelo rasante para obligarle a salir volando de su escondrijo, mientras que el otro espera al acecho a mayor altura y es el que le da muerte.
Viendo
la perfección y el ahínco que muestran estas rapaces durante la
caza, casi se podría decir que realizan esta actividad por placer más
que por necesidad. Lo atestigua el hecho de que suelen capturar muchas más
presas de las que necesitan, acumulando las sobrantes en las proximidades de los
nidos, en zonas de "despensa", en donde no paramos de encontrar cadáveres
de avecillas devoradas sólo parcialmente o apenas sin tocar. En una somera
revisión que efectuamos durante un par de horas, hallamos restos de mosquiteros
musicales, zarceros comunes, currucas zarceras, alcaudones comunes, lavanderas
boyeras, ruiseñores comunes, papamoscas cerrojillos, codornices e incluso
una curruca mirlona y una buscarla pintoja, ambas consideradas rarezas para Canarias.
Otro de los aspectos en el que nos sorprendieron estas aves fue el de su pulcritud. Los Eleonoras se bañan a diario en agua dulce, actividad que realizan de forma muy cuidadosa. Para ello utilizan la presa situada en las proximidades de El Veril, en el sur de la isla. Unos hides colocados estratégicamente nos permitieron fotografiarlos en esta actitud.
Aves marinas
Pardela
cenicienta (Calonectris diomedea): La población actual
de esta especie en el islote es de unas 10.000 parejas, que nidifican repartidas
por toda su superficie, incluido el llano central. Se trata de la mayor colonia
española de esta especie y una de las mayores de las islas del Atlántico.
Nidifican principalmente en huras en el suelo en las zonas de mogotes, en donde
se aloja el único pollo hasta que abandona el nido a mediados de octubre.
Las mayores densidades se alcanzan en el sur, alrededor del Veril, lugar en
el que se escucha insistentemente su reclamo durante la noche.
Petrel
de Bulwer (Bulweria bulweri): La población de
esta especie en Alegranza se ha cifrado en un centenar de individuos, aunque
dicen las malas lenguas que probablemente haya más. Resulta sencillo
encontrar algunas huras de su propiedad bajo rocas, en grietas y, sobre todo,
bajo los muros de piedra de separación construidos por el hombre. El único
habitante de estas huras durante el día es un pollo gordinflón
y cubierto de plumón negro que espera pacientemente la llegada de la
noche, momento en el que suelen llegar sus progenitores para alimentarle. Los
adultos son muy difíciles de ver y más aún de fotografiar,
debido a sus hábitos pelágicos y a su rápido e irregular
vuelo. En el mar recuerda a un vencejo gigante y loco que surca las olas rasante
y veloz, cambiando continuamente de dirección.
Gaviota patiamarilla (Larus michahellis atlantis): Nidifican más de un centenar de parejas, en la vertiente norte de La Caldera. Resulta relativamente frecuente.
Gaviota sombría (Larus fuscus graellsii): Se ven algunos individuos, probablemente migrantes, aunque se ha descrito la reproducción en la isla de alguna pareja.
Paíño europeo (Hydrobates pelagicus): Crían en huras en el suelo y su población se ha cifrado en varios centenares de parejas. Hemos podido encontrar algún resto perteneciente a esta especie en egagrópilas de lechuza, especie de la que es presa, al parecer, muy a menudo.
Otras aves marinas nidificantes en la isla que no hemos podido observar en esta ocasión son la pardela chica (muy escasa), el paíño de Madeira (que cría a partir de octubre) y el paíño pechialbo (escasísimo y con fenología reproductora más temprana).
Otras aves
Durante nuestra estancia en la isla hemos podido constatar también las siguientes especies de aves, además de las ya mencionadas:

Escribano hortelano (Emberiza
hortulana):
Rareza para Canarias.
(foto de Juan Sagardía)
- Zarcero común (Hyppolais polyglotta): Como presa de los Eleonores (ver El halcón de Eleonor)
.
Cuervo (Corvus
corax tingitanus):
Abundante en el centro y norte de la isla.
- Alcaudón real (Lanius meridionalis koenigi): Relativamente abundante.
- Alcaudón común (Lanius senator): Como presa de los Eleonores (ver El halcón de Eleonor).
- Papamoscas cerrojillos (Ficedula hypoleuca): Varios vivos y muertos.
- Papamoscas gris (Muscicapa striata): Un ave en el llano de La Vega.
- Mosquitero papialbo (Phylloscoopus bonelli): Un ave junto a un musical.

Mosquitero musical (Phylloscopus
trochillus):
Muy abundante, viva y muerta.
- Mosquitero común /ibérico (Phylloscopus collybita/ ibericus): Algunos cadáveres compatibles con estas especies.

Buscarla pintoja (Locustella
naevia):
rareza para Canarias-
Como presa de los Eleonores (ver El halcón
de Eleonor).

Curruca mosquitera (Sylvia
borin):
Un ave cerca de la presa.
- Curruca tomillera (Sylvia conspicillata orbitalis): Varios ejemplares reproductores.
- Curruca zarcera (Sylvia communis): Algunas vivas y varias muertas en despensas de Eleonores.
- Curruca mirlona (Sylvia hortensis): -rareza para Canarias- Como presa de los Eleonores (ver El halcón de Eleonor).
- Oenanthe sp.: Un ejemplar llega desde el mar.
- Colirrojo real (Phoenichurus phoenichurus): Una hembra cerca de la presa.
- Ruiseñor común (Luscinia megarhynchos): Abundante como presa de los Eleonores (ver El halcón de Eleonor).
- Lavandera boyera (Motacilla flava): Abundante viva y muerta, como presa de los Eleonores.
- Bisbita caminero (Anthus berthelotii): Relativamente común como residente.
- Bisbita arbóreo (Anthus trivialis): Un ave vista por J. Sagardía, en la presa.
- Golondrina común (Hirundo rustica): Un ave en El Veril.
- Lechuza (Tyto alba gracilirostris): Encontramos egagrópilas de esta especie en el sur de la isla y un cadáver antiguo en el norte, cerca de El Jablito.
- Tórtola común (Streptopelia turtur): Abundante.
- Paloma bravía (Columba livia): Algunos bandos.
- Vuelvepiedras (Arenaria interpres): Algunos grupitos litorales.
- Codorniz (Coturnix coturnix): Restos de plumas en despensas de Eleonores (ver El halcón de Eleonor).
- Garza real (Ardea cinerea): Un ejemplar en la presa, visto varias veces.
- Halcón tagarote (Falco pelegrionoides): Aunque no hemos visto ningún ejemplar, constatamos la presencia de un nido en un acantilado.
- Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus dacotiae): Varias aves cazan a menudo en el llano central.
- Águila pescadora (Pandion haliaetus): Existe un nido, ya utilizado este año, en el oeste de la isla.