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actividad humana"
El Saladar de Jandía
El término saladar se aplica en Canarias a aquellas zonas situadas cerca de la costa que
contienen una vegetación peculiar. Esta vegetación presenta como principal característica la de estar adaptada a las condiciones de alta salinidad que se dan casi de un modo continuo resistiendo, incluso, la inundación periódica por agua de mar. Su situación junto a la desembocadura de dos barrancos hace presumir el aporte de agua dulce, sin embargo las características pluviométricas actuales hacen suponer una escasísima aportación de lluvias en el ámbito del Saladar.
Los saladares se extienden sobre planicies situadas entre la línea de costa y las elevaciones adyacentes en el interior. Estas planicies se han formado por la interfase entre la escorrentía del agua dulce y la dinámica marina; especialmente en aquellas zonas en las que el flujo de mareas es de gran amplitud.
Sin embargo, como hemos señalado los aportes de agua dulce son escasos. La existencia de un Saladar en fin, es elproducto del equilibrio dinámico entre el flujo de agua dulce, en este caso escasa, el régimen de mareas en la zona, y los aportes sedimentarios de procedencia marina, arenas, y de los barrancos, arcillas gravas y cantos en distinta proporción.
El Saladar de Jandía conocido oficialmente como "Playa del Matorral" pero también localmente como “Saladar de Jandía” (Jandía se llama a la península que engloba todo el suroeste de la isla de Fuerteventura), está situado en el sur de la isla de Fuerteventura; pertenece a la región geográfica conocida como Península de Jandía y se encuentra englobado administrativamente en el Término Municipal de Pájara.
Constituye una zona húmeda muy importante en el Archipiélago Canario, puesto que este tipo de ecosistemas son muy raros y solamente existen en algunos enclaves especialmente favorables, principalmente en las islas de Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria. Constituye una las zonas húmedas más importantes tanto del archipiélago canario como del conjunto de las islas europeas de Macaronesia (Açores y Madeira); y se encuentra protegida por la legislación canaria, española y europea.
El Saladar de Jandía, en su situación natural estaba alimentado desde tierra por agua dulce procedente especialmente del Barranco de Vinamar, cuya desembocadura se encuentra aproximadamente en mitad del Saladar y de otras pequeñas barranqueras que descienden hacia la llanura aluvial a partir de las colinas aledañas.
Al estar situada Fuerteventura en una zona de Canarias que recibe relativamente poca precipitación, los aportes de agua dulce no han sido muy altos, aunque el Barranco de Vinamar recoge las aguas caídas en una parte de los relativamente altos riscos de la Cordillera de Jandía y sólo ocasionalmente podía aportar fuertes cantidades de agua dulce.
Pero la principal aportación de agua en el Saladar es de origen marino. La amplitud del flujo de mareas en esta zona del Atlántico (hasta 3 metros) unida a la dinámica de las corrientes incidentes y a la existencia de aguas relativamente profundas a corta distancia de la costa motivaba que el agua que irrumpe en la mencionada llanura aluvial se extendiera por ella ocupando una gran extensión.El agua de mar queda retenida en hondonadas o bien se acumula por infiltración conformando pequeñas lagunas, fragmentadas y paralelas a la línea de costa.
El Saladar de Jandía representa una de las formaciones más importantes de matorral halófilo del litoral arenoso en la isla de Fuerteventura, con una extensión aproximada de 1.270.000 m2. Entre esta formación y la orilla del mar, se extiende una prolongada playa de arena blanca o jable, que alcanza sus mayores dimensiones en las cercanías de Morro Jable.
El paisaje se caracteriza por el contraste entre un mar tranquilo y de aguas cristalinas junto con la arena blanca y una tupida y espesa vegetación, lo que hace que el lugar adquiera un gran atractivo para el visitante, sobre todo en marea alta. Durante las mareas vivas, las llanuras vegetadas se ven inundadas por el agua de mar, formándose una inmensa laguna al norte y otras más pequeñas al sur de gran belleza plástica que rodean las microdunas pobladas con matorrales halófilos.
El Saladar de Jandía reúne condiciones ecológicas importantes en el sentido de conformar un hábitat especial de matorral halófilo termoatlántico en el que, además de una serie de plantas autóctonas y un conjunto de animales invertebrados endémicos, se encuentran estacionalmente una serie de especies de aves migratorias de origen europeo. En este lugar acaba de desarrollarse un proyecto LIFE (B43200/97/248) para su recuperación ecológica.
De acuerdo con los criterios para la identificación de zonas húmedas de importancia internacional establecidos en la Tercera Reunión de la Conferencia de las Partes Contratantes del Convenio de Ramsar celebrado en Regina en 1987, la Playa del Matorral cumple los siguientes criterios:
- Ejemplo de un tipo específico de zona húmeda, raro o inusual en la zona biogeográfica
considerada.
Representa casi la única representación del ecosistema denominado”Matorral halófilo termoatlántico” existente en la región biogeográfica insular de la macaronésia europea. Estos ecosistemas se denominan en Canarias “saladares”.
Su extensión es considerable relativamente, teniendo en cuenta el carácter insular del territorio macaronésico pero insignificante si se compara con las grandes zonas húmedas incluidas en el Convenio de RAMSAR
.- Soportar un número apreciable de individuos de una o más especies o subespecies de
plantas o animales raros, vulnerables o amenazados.
Las especies vegetales Arthrocnemum fruticosum y Zygophyllum fontanesii son las características de este tipo de ecosistemas.
- Especial valor por los endemismos que albergan las comunidades vegetales halófilas.
De acuerdo con la gran diversidad faunística de las islas, la Playa del Matorral presenta un elevado número de especies endémicas de invertebrados, hecho que realza su interés como área de conservación. Se han descrito hasta 16 especies de animales invertebrados endémicos del saladar y otras 22 que viven en su entorno. Muchas de las especies con las similaridades ecológicas entre los saladares canarios y los saladares atlantico - mediterráneos.
Entre los vertebrados, el Saladar de Jandía tiene dos especies endémicas de reptiles en la isla de Fuerteventura: el lagarto atlántico (Gallotia atlantica mahoratae) al nivel subespecífico y el perinquén rugoso (Tarentola angustimentalis) compartido con la isla de Lanzarote. Por otro lado, en los últimos años, se ha puesto de manifiesto en las arenas de esta zona la nidificación esporádica de la tortuga laúd (Dermochelys coriacea), único lugar en Europa donde se reproduce esta rara especie de tortuga.
Por último en cuanto a las aves, la tarabilla canaria (Saxicola dacotiae) se reproduce en los aledaños del Saladar y no sería extraño que también lo hiciera en el interior de este espacio protegido.
La consideración de los criterios anteriores ha conducido a que el Saladar de Jandía sea, por ahora, el único humedal de Canarias incluido en esta Lista de Humedales de Importancia Internacional de Ramsar. desde el 24 de octubre de 2002 .
Dentro del espacio natural protegido que nos ocupa, con categoría de "Sitio de Interés
Científico" en la legislación canaria, declarado así en 1994 por el Gobierno de Canarias.podemos distinguir varias comunidades vegetales, que vienen definidas sobre todo en función del sustrato y de la disponibilidad hídrica y alimenticia que hay en él. Todas están sin embargo íntimamente relacionadas, pudiendo considerarse que forman parte de un único gran ecosistema costero.
1. Saladar propiamente dicho
El saladar en estado óptimo es una comunidad muy densa, que cubre entre el 80% y el 100% del sustrato arcilloso-arenoso sobre el que crece. Solamente intervienen especies arbustivas perennes, que suelen alcanzar hasta 1,5 m de altura en lugares favorables aunque generalmente su desarrollo es menor.
En primera línea de playa se va aclarando, teniendo a veces un límite claramente definido; otras veces el límite hacia el mar es más diluido, pudiendo existir grandes manchones de vegetación aislados que forman un mosaico con las zonas desprovistas de plantas.
Las especies vegetales que definen el saladar genuino son: Arthrocnemum fruticosum (Salado), Zygophyllum fontanesii (Uva de mar) y Suaeda vera (Matomoro).
La primera de ellas es la más estenóica de las tres, pudiendo vivir solamente en este ecosistema. Su presencia se puede valorar como indicadora de los límites del saladar genuino.
La segunda está igualmente muy bien representada; amplias superficies de saladar están cubiertas por una asociación de estas dos especies. Sin embargo, S. vera puede crecer también en lugares húmedos fuera del saladar e incluso en malpaíses, como ocurre en la zona norte de la isla.
La tercera especie es un halófito estricto que en el saladar está representado de forma irregular, siendo más frecuente en la zona norte, donde llega a ser localmente abundante junto a las otras dos especies mencionadas.
La uva de mar está presente en todo el cinturón costero de la isla, no siendo tampoco exclusiva del ecosistema que nos ocupa. En zonas un poco más secas pueden intervenir Atriplex halimus, raro en la zona considerada, y especies de Salsola.
De esta forma pura de saladar existen algunas variantes. Tratamos en lo que sigue de describir las más importantes, teniendo en cuenta que existen formas mixtas y de transición o, a veces, un mosaico de comunidades en poco espacio, como es el caso alrededor del faro, cuya caracterización exacta es difícil. Algunas de estas comunidades pueden deber su existencia a la intervención humana.
2. Saladar de microdunas costeras, con Traganum moquinii
En partes de la zona norte del saladar, entre la playa y el saladar propiamente dicho, que se extiende detrás de ésta, existen pequeñas dunas que no suelen tener más de 2 m de altura. Durante las fases de pleamar, la parte más alta de estas dunas queda por encima del nivel del agua. En ellas, la comunidad del saladar queda enriquecida con Traganum moquinii, el balancón.
Esta especie canario-mauretánica suele crecer en zonas de arena profunda "en primera línea de playa". Sin embargo, en el saladar no llega a ser una planta abundante, ni alcanza las notables dimensiones de los ejemplares que se ven en la costa norte de Fuerteventura.
3. Saladar con Tamarix
En una amplia zona que se extiende desde el hotel Robinson Club hasta el faro, en las partes centrales del saladar se encuentran numerosos ejemplares de Tamarix canariensis
(posiblemente esté representado también T. africana). Desde el faro hacia el norte existen algunos más.
4. Zonas arenoso-pedregosas por encima del nivel máximo de mareas
En zonas de la parte sur del área existen grandes superficies cubiertas de arena, piedras y callaos. Deben su existencia a la construcción de un amplio dique paralelo a la playa, con una pista, que corta esta parte más meridional del saladar del suministro directo de agua durante la marea llena. Por lo tanto, esta parte no es inundada por el mar.
Esta barrera ha sido eliminada completamente en el seno de los trabajos realizados en el marco del proyecto LIFE mencionado al principio de esta ficha. La arena puede ser en parte traída artificialmente, en parte puede tratarse de una acumulación debido al viento. Aquí se ha instalado una típica comunidad halo-psammófila, en la que sin embargo faltan especies que requieren arenas profundas, como Salsola longifolia.
Las especies vegetales más características de este hábitat son: Salsola vermiculata, Polycarpaea nivea (Pata camello) y Heliotropium ramossisimum (Camellera). También se presentan otras como Frankenia laevis ssp. capitata ,Cakile maritima y Ononis serrata. Estas plantas, en especial las dos primeras, suelen acumular pequeñas dunas a su alrededor, quedando asentadas en su parte superior. La cobertura del sustrato es relativamente baja, no llegando al 50%. En general, los ejemplares tampoco llegan a tener un gran desarrollo.
5. Zonas de grava y piedras
En algunas partes del antiguo saladar se han vertido grava, piedras y escombros, subiéndolo considerablemente de nivel e impidiendo por consiguiente la entrada del agua de mar. Ello afecta en especial a una amplia parcela rectangular delimitada al sur por la avenida que va desde el hotel Stella Canaris a la playa, y al oeste por la carretera de Jandía.
En estas zonas, mucho más secas que las de saladar genuino, han desaparecido las especies características de éste y se ha instalado una comunidad dominada por Salsola vermiculata, con presencia de Launaea arborescens, Salsola tetrandra), Salsola longifolia, Suaeda vermiculata, Lycium intrincatum y especies ruderales como Nicotiana glauca. Es una comunidad parecida a la que cubre amplias extensiones en todas las zonas llanas y bajas de Fuerteventura.