curso: “Estudio geológico-botánico en Gran Canaria”
Azúcar para la Virgen de las Nieves
El antiguo ingenio azucarero de Agaete
En el año 2005 gracias a algunos vecinos de la Villa que localizaron ciertas construcciones de piedra y a las posteriores excavaciones arqueológicas en Las Candelarias han salido a la luz, además de un importante conjunto de restos prehispánicos, los restos, con una antigüedad de casi quinientos años, del ingenio azucarero que inició en Agaete el adelantado Alonso Fernández de Lugo.
Este ingenio fue uno de los primeros instalados en la isla tras la Conquista, y estuvo en funcionamiento hasta los años treinta del siglo XVIII. Con el dinero obtenido de la venta del azúcar se compró el retablo flamenco de la Virgen de las Nieves.
En los ingenios azucareros se trituraba la caña para obtener una melaza o jugo espeso que se vertía en las formas azucareras ( moldes de cerámica en forma de cono) y que una vez enfriada daba lugar al azúcar. En todo este proceso trabajaba un gran número de personas , muchos de ellos esclavos negros traídos expresamente a la isla para la realización de las tareas más duras.
Con las excavaciones arqueológicas realizadas por Arqueocanaria y financiadas por la Inmobiliaria Betancor S.A., además de los restos de los edificios semienterrados que formaban parte de las dependencias del ingenio, se han encontrado gran cantidad de materiales arqueológicos, destacando, sobre todos, los millones de fragmentos de cerámica de los conos azucareros o también los miles de fragmentos de loza del siglo XVI que se traía procedente de la Península o incluso desde Italia.
También sobresale el hallazgo de figuritas de terracota, monedas de la época de los Reyes Católicos , elementos metálicos, restos de comida de los trabajadores del ingenio, etc.
La importancia arqueológica y monumental del ingenio de Las Candelarias es incalculable, no sólo para la Historia de Canarias, sino incluso a nivel mundial porque puede ser el ingenio azucarero de más extensión del siglo XVI y con mayor volumen de materiales arqueológicos de todo el Atlántico y , por supuesto más antiguo que cualquier otro ingenio encontrado en América.
Por todo ello , los vestigios aparecidos serán protegidos, preparados y restaurados para ser mostrados al público en general, con la calidad y categoría que se merecen.