curso: “Estudio geológico-botánico en Gran Canaria”

Algunas plantas del Nublo

Balillo
Balillo

Sonchus lepthocephalus cass
Arbusto endémico de Canarias en las islas centro orientales donde es muy común en laderas y riscos entre los 200 y 1.500 m. De altitud. Su ramaje abierto de hasta 1,5 m. De altura, sus hojas alternas de un verde lustroso de 10-20 cm. se juntan en los extremos de los tallos que son levantados o algo colgantes, leñosos y quebradizos, que dejan escapara un jugo lechoso y pegajoso. Sus flores agrupadas en el extremo de los tallos son de un vistoso amarillo. Planta familiar de los riscos de Ayacata, su color acre y agradable perfuma las paredes y también la ropa y las cuerdas de quien se roza con ellas. Es el aroma de os escaladores “ayacatenses”.

Salvia morisca

 

Salvia canariensis L.
Salvia Morisca
Frecuente junto al camino, esta mata arbustiva de base leñosa y madera quebradiza que llega a alcanzar los 2 m. De altura, se halla ampliamente distribuida desde los 50 m. Sobre el nivel del mar hasta las cumbres de todas las Islas Canarias –por confirmar en el Hierro- de donde es endémica.
Pertenece a la familia de las labiadas, de características hojas lanceoladas-sagitadas, superficie verde oscura y envés blanquecino. De ella destacan sus flores, de un vistoso color que va del rosa-violáceo al púrpura oscuro, agrupadas en inflorescencias terminales y ramificadas.
Planta medicinal por excelencia, su infusión alivia gran número de trastornos. Baja la fiebre y la regla, alivia la diabetes, calma los espasmos nerviosos y es además tonificante, digestiva y antiséptica. Sus hojas, masticadas, desinfectan dentaduras en mal estado.

Alheli Montuño
Alhelí montuño

Erysimun bicolor (hornem) D.C.
Pequeño arbusto de tallo erecto y ascendente, de hojas lineares tirando a lanceoladas, con bordes ligeramente dentados. Su floración, primavera-verano, da lugar a flores de cuatro pétalos muy vistosas de colores blanco y malva.
Este endemismo macaronésico perteneciente a la familia de la mostaza, crucífera, viven en las isla de Tenerife, La Gomera, El Hierro y Gran Canaria en alturas próximas a los 1.000 metros. Abundante en toda la cumbre y, especialmente en la parte de El Nublo. Es una de sus alegrías

Rosalito salvaje

 

Rosalito Salvaje

Pterocephalus dumetorum (Brouss)
Este arbusto endémico de Tenerife y Gran Canaria es habitante típico de las zonas cumbreras, en especial de Gran Canaria donde llega a se abundante (zonas de El Nublo, La Culata, Tejeda, Tirajana, etc.). Perteneciente a la familia de la escabiosa puede alcanzar más de 1,5 m. de altura.
Posee tallos parduscos en cuyos extremos se amontonan las hojas lanceoladas de un verde apagado. Sus flores, por el contrario, son de un luminoso e intenso color rosado. La mejor época para disfrutarla es de mayo a agosto. Planta cumbrera por excelencia resiste sequías prolongadas viviendo sobre terrenos “duros” en riscos o laderas y asociada al retamar-escobonal.

Canarias 7